Desarrollo nacional pasa por Oaxaca

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

El senador Armando Contreras, el diputado Ericel Gómez Nucamendi y Mario Delgado, presidente de la Jucopo de la 64 legislatura federal.

La única manera que México pueda alcanzar tasas de crecimiento económico del 4 por ciento es que Oaxaca y el sur-sureste en su conjunto crezcan a otro ritmo, si no esa meta será imposible, por ello esta entidad tiene un papel protagónico en la conformación del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2014, aseveró el presidente de la Junta de Coordinación Política de la 64 legislatura federal, Mario Delgado Carrillo.

En entrevista exclusiva para NOTICIAS, dijo que crecer al 4 por ciento es muy posible a partir de que el sur-sureste tenga una mejor tasa de crecimiento, lo que permitirá aumentar el promedio nacional.

“El presidente Andrés Manuel López Obrador busca generar condiciones de crecimiento económico, porque de lo que se trata en este país es de generar riqueza y distribuirla mejor, ya que es la única manera de superar la pobreza y el gobierno claro que tienen instrumentos de crecimiento económico, como es la política fiscal en la frontera norte que incentive la atracción de inversiones y el dinamismo económico o utilizar mejor los recursos fiscales para que no se vayan por el caño del desperdicio o la corrupción, sino para orientarlo a proyectos que detonen el desarrollo regional”.

Acompañado del presidente del grupo NOTICIAS, Ericel Gómez Nucamendi, y el diputado federal Armando Contreras Castillo, manifestó que el crecimiento económico el país puede dividirse en tres sectores: el norte ligado a la actividad económica de Estados Unidos, el centro vinculado a la zona metropolitana del Valle de México y el sur-sureste que está lejos del crecimiento económico nacional. “Entonces si no se tienen sacudidas fuertes como el proyecto interoceánico, el Tren Maya o la refinería de Dos Bocas, el sur-sureste no saldrá de su marasmo, se necesitan fuertes condiciones de desarrollo regional para que estas regiones tengan mejores oportunidades”.

-¿Cómo construir este nuevo modelo de desarrollo económico?

- Erradicando la corrupción, teniendo un gobierno austero y eficiente, un gobierno que invierta más en la gente y en infraestructura para aumentar la competitividad del país, teniendo un Estado de Derecho y pacificando a México. Si logramos estos objetivos vamos a estar en un país diferente. Lo relevante es que es un reto histórico para México pero también a nivel global tienen su significancia, porque el modelo neoliberal está en crisis en todo el mundo y los países sudamericanos han tenido experiencias diferentes al neoliberalismo pero no lo han logrado articular en un modelo consistente, entonces el reto que lanza el presidente es a nivel global.

-¿De qué forma se puede lograr el bienestar de la gente?

-En los últimos 36 años la idea, detrás del Estado era que el gobierno es ineficaz, que hay que hacerlo chiquito, que hay que retirarlo de la actividad económica para ser un Estado regulador, mientras en el Plan Nacional de Desarrollo implícitamente se plantea que no podemos resignarnos a retirar del Estado o no reconocer la influencia que puede tener el Estado en la actividad económica, no para regresar al modelo interventor o empresarial que no funcionó porque los resultados son malos: falta de crecimiento económico, polarización del ingreso, una distribución del ingreso que está peor que hace 100 años y la crisis de inseguridad y violencia; entonces creemos que el Estado debe generar valor.

-¿Y cómo un Estado genera valor?

-No desperdiciando recursos públicos, de ahí la austeridad; segundo, que invierta diferente, nosotros gastamos muy mal, en México el gasto público ha crecido año con año pero no tenemos mejores servicios públicos, ni mejor seguridad, ni mejor educación o servicios de salud; la mayor parte del gasto se va por el caño de la corrupción o del despilfarro; entonces hay que reorientar el gasto a prioridades que sí impacten en la actividad económica como los programas sociales que tienen una vertiente productiva, como Jóvenes construyendo el futuro que no es un programa asistencial porque su objetivo es desarrollar capacidades para tener un empleo; la otra es que la inversión en infraestructura no sea un listado nada más, sino proyectos de desarrollo regional, la infraestructura como palanca para detonar el desarrollo en las regiones, el proyecto interoceánico es un gran proyecto de desarrollo regional. Además hay que tener una política fiscal responsable, que no se endeude, que mantenga los equilibrios socioeconómicos, pero que pueda utilizar la política fiscal para generar condiciones que aumenten el desarrollo económico.

Delgado Carrillo sostuvo que el mejor incentivo en el PND para que se incrementen las inversiones en el país es erradicar la corrupción. “¿Cuántas obras de infraestructura vemos en el país abandonadas, desde hospitales, puentes, carreteras, trenes? ¿Por qué? Pues por la corrupción, porque en todas hubo corrupción y se terminaron abandonando las obras, porque cada quien cobra su moche y les da igual si se termina o no las obras; entonces si se erradica la corrupción se puede hacer más con menos o que se haga más con los mismos recursos”.