Atienden solo 1 de cada 8 templos dañados

El santuario de Guadalupe permanece acordonado, el oficio es en un costado de la construcción

Solamente el 12 por ciento de los 587 templos católicos afectados por los sismos de septiembre del 2017, la mayoría catalogados como monumentos históricos, se encuentran en proceso de restauración, informó el coordinador de la Comisión Diocesana de Bienes Culturales y Arte Sacro de la Arquidiócesis de Antequera- Oaxaca, Aureliano Díaz Jiménez.

“Son casi dos años que el pueblo de Dios, está sin su espacio sagrado”, asentó.

El párroco de San Lorenzo Zimatlán, sostuvo que la intervención en apenas 70 de los 587 templos dañados en cúpulas, bóvedas, campanarios y muros, inquieta a la Iglesia Católica porque se están incrementando los daños en su estructura por el paso del tiempo y las lluvias.

“Por las filraciones, el agua viene a afectar cada día más y más a los templos”, señaló.

Además, expuso que esos templos están en riesgo de sufrir perjuicios mayores, ante un eventual nuevo fenómeno geológico, porque no existe todavía alguna intervención en varios de ellos.

“Vemos con mucha inquietud, que el avance es lento”, señaló.

Incluso, mencionó que en otros tantos templos se han dejado de tocar las campanas para llamar a misa o a otro servicio, a pesar de estar abierto al culto público, debido a los perjuicios en sus torres.

Apuntalado el muro perimetral del templo del Patrocidio. El interior es inseguro

“Para nosotros es triste, ya que las campanas juegan un papel fundamental en la vida de un pueblo, pues marcan la pauta de la oración”, indicó.

Aunque destacó que la situación más grave se presenta por el cierre al culto público de 50 templos desde septiembre del 2017, ante los graves daños registrados en su estructura.

"En algunos templos se han hecho algunos anexos, pero no reúnen las condiciones para los fieles, porque quieren ver sus retablos, sus imágenes, su espacio sagrado. Y así, no llenan todas sus expectativas para el encuentro con Dios", agregó.

Observó que la clausura temporal de estos inmuebles afecta principalmente a los fieles, porque han perdido su lugar de recogimiento espiritual, donde platican, hablan y desahogan sus desesperanzas con Dios para lograr la tranquilidad en su alma.

“Es ahí, donde se encuentra la ayuda de Dios, donde se encuentra una palabra de esperanza”, asentó.

Subrayó que entre los inmuebles cerrados, se encuentran los templos dedicados a las vírgenes de Guadalupe, del Patrocinio y de las Nieves, ubicados en el Centro Histórico de esta capital, con gran valor religioso, histórico y cultural.

Daños en la Sierra

Si eso pasa en estos templos –afirmó–, que están en la ciudad de Oaxaca y que están a unos cuantos pasos de las oficinas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), “que no pasa en los inmuebles de las comunidades de la Sierra, por ejemplo”.

Resaltó que en algunas comunidades, como sucedió en Santa María Ozolotepec, los fieles se han desesperado y han determinado hacer la restauración por su propia cuenta, porque ese templo del siglo 18 no solamente tiene un valor religioso, pues está vinculado a su historia.

Ante esto, dijo que la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca ha demandado al INAH y al Instituto del Patrimonio Cultural (INPAC), avanzar en la restauración, pero no ha habido resultados.

“Hemos pedido al INAH un listado serio, formal, de los daños y conocer los tiempos en que se van a intervenir y a terminar, pero nunca nos han dado una información exacta”, anotó.

En la arquidiócesis, 157 afectados

Los 567 templos afectados se encuentran en la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, así como en las diócesis de Tehuantepec, Puerto Escondido, Tuxtepec y Huajuapan de León. Además, en las prelaturas de los Mixes de María Auxiliadora y de Huautla de Jiménez.

Entre estos, se encuentran 325 templos construidos entre los siglos siglos 16 y 18.

En la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, las afectaciones se concentran en 157 inmuebles localizados en las regiones de Valles Centrales, Sierra Norte y Mixteca.

Achacan al INPAC retrasos e irregularidades

El atraso en la restauración de los templos católicos no obedece a una insuficiencia de recursos en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), sino a la mala elaboración de los proyectos de intervención e irregularidades del Instituto del Patrimonio Cultural (INPAC), aseveró el coordinador técnico de la Comisión Diocesana de Bienes Culturales y Arte Sacro, el doctor en arquitectura, Víctor Pérez Cruz.

“El problema no ha sido el dinero, sino la forma en administrarlo”, señaló.

El maestro y doctor en restauración, explicó que la demora se ha generado primeramente porque ninguna institución cuenta con la capacidad para enfrentar una situación de esta naturaleza.

Ni el Instituto Estatal de Antropología e Historia (INAH), ni mucho menos el INPAC, tienen el personal especializado en restauración ni la infraestructura, para atender tantos inmuebles dañados, asentó.

Ante esto, expuso que el INAH delegó la responsabilidad administrativa al INPAC para la elaboración de los proyectos de restauración y la asignación de las obras a compañías constructoras, especializadas en la rehabilitación y restauración.

“Pero el INPAC, como he explicado, tampoco cuenta con ese personal especializado”, anotó.

Presumen desvíos

De esta manera, subrayó que el entonces director del INPAC, Rolando Osorio Robles incurrió en irregularidades y en un eventual desvío millonario de recursos financieros, porque se asignaron las obras sin la autorización del INAH a compañías constructoras, sin algún conocimiento en la restauración.

Además de eso, mencionó que el INAH rechazó alrededor de 60 proyectos de restauración al INPAC, por el incumplimiento de la normatividad, reglas y principios.

“Ahí están los expedientes”, apuntó.

No obstante, destacó que en el INAH tampoco existe un criterio definido para avalar los proyectos de restauración, por carecer de una metodología institucional y por las vaguedades existentes en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos.

De esta manera, el también ex catedrático de la UABJO dijo que la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca espera del nuevo titular del INPAC, Amando Bohórquez Rodríguez, un trabajo más eficaz y así los proyectos de restauración de los templos sean admitidos en la INAH.

“Esa es la cuestión, porque los recursos del Fonden y de una aseguradora, ahí están. Nada más se necesitan justifican con los proyectos”, terminó.