Cuando tu entrenador es como un padre

Los chahuiteños Uber Herrera y Joaquín Martínez, y el también entrenador pero en Salina Cruz, José Manuel Ordaz

En ocasiones existen esas personas que son vistas o consideradas como un padre ante el apoyo y la guía que brindan en importantes etapas de la vida, es el caso del entrenador de atletismo Joaquín Martínez López, del Club Burbujas Kids de Chahuites, a quien sus alumnos precisamente lo han visto desde niños como una figura paterna.

Uber Clain Herrera, entrenador actualmente de la mejor velocista sub 20 a nivel nacional en la actualidad, Alejandra Paulina Ortiz, precisamente recibió ese consejo y señal de Joaquín Martínez en un momento clave en su vida, para enderezar el camino y luchar por el éxito a través del sacrificio, esfuerzo, perseverancia y tenacidad.

“Mi papá falleció cuando era yo un niño, fue cuando recibí la invitación para integrarme al club de lanzadores en Chahuites, de donde soy originario. Tenía malas amistades pero conforme seguí entrenando, el profe me transmitía todos los buenos valores del deporte y me indicaba que podía alcanzar grandes logros si me lo proponía.

“Incluso, él me regaló mis primeros spikes. A partir de entonces le tomé un cariño y aprecio especial, porque eso me motivó mucho. Además, me apoyó bastante en mis estudios y me introdujo en el mundo del atletismo”, relata el hoy egresado de la Licenciatura en Entrenamiento Deportivo (LED) de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y quien fortaleció sus conocimientos en la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Uber Clain Herrera afrontó el reto de entrenar a dicha multimedallista de oro en Olimpiada Nacional y Nacional Juvenil durante un ciclo completo de cara a la edición del 2019 y la guió a la conquista de dos metales dorados más a su palmarés.

Y sobre todo, lograron mejorar su marca, corriendo Paulina por debajo de los 12 segundos, con lo cual ahora representará a México en el Campeonato de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Atletismo Sub 18 y Sub 23 (NACAC por siglas en inglés), que se efectuará en Querétaro, en julio.

Otros más de los atletas que atestiguan la gran tarea paternal del entrenador especialista en lanzamiento de jabalina en Chahuites, Joaquín Martínez López, son Gabriel Zárate Escobar y Mayela Orozco Rasgado.

Ambos surgieron de dicho club, originarios de Chahuites y actualmente representantes de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), institución en la que se encuentran becados para realizar sus estudios de nivel superior y han respondido con sendas medallas de plata en Universiada Nacional 2019.

Ellos han sido aleccionados en la prueba de lanzamiento de jabalina por Joaquín Martínez. Pero no sólo eso, el profesor en educación física también se ha preocupado por el desarrollo personal, educativo y, que a través del deporte estos jóvenes puedan encontrar y alcanzar mejores condiciones de vida.

Cuando no han tenido dinero para sus viajes a las competencias, él los ha apoyado al igual que cuando no contaban con ropa o calzado deportivo para su competencia. Y de igual manera ha ocurrido con otros jóvenes como Edson Matus, medallista de oro en la ON 2018 y otros jóvenes que forman parte del club chahuiteño.

Joaquín Martínez ha gestionado apoyo siempre para ellos y cuando no lo han encontrado, él se ha encargado de proporcionárselos, como cuando no tienen cómo viajar y él pone a disposición su vehículo, sacando de su bolsillo para la gasolina y viáticos.

Y cuando no puede viajar él, en algún momento les ha pagado el pasaje de autobús para su asistencia a eventos.

“Considero un padre al profesor Joaquín porque me ha visto crecer, me ha visto caer y ayudarme a levantarme. Es una persona ejemplar, que te enseña cómo hacer las cosas de la mejor manera. Está ahí... cuando lo necesitas.

“Me ha apoyado mucho y ha estado al pendiente de mí en cada evento y animándome a ser cada día mejor”, comenta Gabriel Zárate Escobar, medallista de oro, plata y bronce en diferentes ediciones de Olimpiada Nacional y hoy universitario en Nuevo León.

Inclusive, Mayela Orozco lo llama así, papá Joaquín, porque desde su infancia lo ha visto como un padre por el apoyo sano e incondicional que le ha otorgado para alcanzar sus metas y lograr cada vez un mejor estilo de vida.

Por supuesto, como dice la frase: “El buen juez por su casa empieza”, y el profesor Joaquín Martínez López ha promovido el deporte en su hogar y su hijo se ha inclinado por la práctica del beisbol, donde han brillado en la Liga Monte Albán y en torneos regionales(prenacionales) y nacionales.