Skaarza: al rescate de artesanías de carrizo

UNA MIRADA AL QUEHACER COTIDIANO
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Antes de este proyecto, Nayelly experimentaba creando su propia joyería

SANTA CRUZ PAPALUTLA, Oaxaca.- Al concluir la maestría en Ciencias en Desarrollo Regional y Tecnológico, Nayelly Sánchez Antonio rompió la expectativa de tener un empleo formal de oficina o frente a aula; prefirió voltear a mirar su identidad: la artesanía de carrizo.

El abundante crecimiento de esta planta silvestre, similar a la caña, pero hueca por dentro, se convirtió en la materia prima de la actividad más importante en este municipio localizado a 28 kilómetros de la ciudad de Oaxaca.

Esa abundancia ha significado también una limitante. El predominio de la actividad en una buena parte de las familias de la población y la falta de un nicho de mercado, ha restado posibilidades de desarrollo.

Cuando en la maestría Nayelly debía formular un proyecto que atendiera una necesidad real, pensó en la comercialización de las artesanías de carrizo, pero debió abandonarlo porque su asesor no le vio viabilidad.

Su estancia previa en Canadá, como becaria del programa Incorporación de Mujeres Indígenas en Posgrados para el Fortalecimiento Regional que impulsan los consejos Oaxaqueño de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cocitei) y el Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), le plantó en la cabeza la necesidad de observar lo que ocurría en su comunidad.

Combinan el carrizo con pequeños trozos de fruta seca, semillas y otros elementos.  FOTO: Emilio Morales Pacheco

Así, centró su tema de investigación de la maestría en las economías familiares, lo que la llevó a involucrarse con el quehacer de los artesanos de su comunidad.

Ahí terminó de armonizar la idea de darle una nueva utilidad a esos aros diminutos que regularmente conforman una cadena que adorna los canastos.

“Aproveché que les gustan las cosas manuales y que ya experimentaba con la elaboración de mi propia joyería”, recuerda.

El collar, que fue un obsequio de cumpleaños en el 2017, lo modificó agregando un pequeño canasto y terminó siendo “a mi manera”.

Los mismos rodetes de carrizo que sirven para detener una jícara, pueden usarse como pulseras.  FOTO: Emilio Morales Pacheco

El experimento atrajo la admiración de quienes lo veían y ahí Nayelly encontró la oportunidad de generar un proyecto propio en el que pudiera contar sobre las actividades artesanales de las personas de su comunidad, sobre todo mujeres.

Las ventas

“Comencé a vender los accesorios por internet, después en algunas ferias”, rememora. Al poco tiempo, su amiga Ángela se unió y le ofreció sus conocimientos en costura.

Entre ambas empezaron a estilizar piezas con bordados de Jalapa de Díaz y utilizar las pañoletas de Quialana.

Una muestra de las creaciones las envió a su hermana Cecilia que vive en Estados Unidos y ella comenzó otra labor de ventas.

El enramado del proyecto ha entretejido conocimientos y habilidades de 20 personas, como Esperanza Fabián Antonio, quien desde los 8 años hace que tiras de carrizo tomen formas de cestos o canastos.

Un trabajo minúsculo y detallado.  FOTO: Emilio Morales Pacheco

Es ella una de las artesanas que entrega las “tendiditas” a Nayelly, como se le conoce a los círculos que acompañados de tiras de chaquira pueden ser aretes vistosos.

Dedicando una buena parte de tres días, Esperanza consigue armar un canasto que con trabajos vende a los revendedores en 400 pesos.

“Es mucho trabajo y poca paga”, dice sentadita en una silla infantil donde suele pasar muchas horas, si no tiene que hacer las tortillas en el comal o encargarse de otros quehaceres de la casa.

Lo mismo, pero de otra manera

Ella misma reconoce su asombro, no hubiera imaginado que el carrizo también podría convertirse en un elemento de una pieza de bisutería, una manera distinta de ver una artesanía que añora un valor agregado.

Que Skaarza cuente con un registro de marca, es una aspiración, pero las limitaciones económicas por el momento lo impiden. Aún así, Nayelly no quiere dejar de crear y mostrar que el carrizo puede servir para otras cosas y revalorarse.