Sección 22: ni perdón ni olvido

La marcha del magisterio iniciará a las 10 de la mañana, sobre la Carretera Internacional 190 Cristóbal Colón, en inmediaciones del antiguo edificio del IEEPO

Por determinación de su Asamblea Estatal, la Sección 22 del SNTE suspenderá hoy labores y se movilizará de manera masiva para exigir justicia y castigo a los responsables del desalojo violento de su plantón instalado frente al Palacio de Gobierno y calles aledañas, el 14 de junio de 2006.

La marcha iniciará a las 10 de la mañana, sobre la Carretera Internacional 190 Cristóbal Colón, en inmediaciones del antiguo edificio del IEEPO, en jurisdicción de Santa Lucía del Camino, y terminará en el zócalo.

“Saldremos a exigir justicia, porque no hay perdón ni olvido”, afirmó el portavoz de la gremial, Wilbert Santiago Valdivieso.

El vocero dijo que el magisterio oaxaqueño se movilizará para reclamar al gobierno estatal castigar al ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz “y a su camarilla”, porque no puede quedar impune la represión.

“Como no ha habido justicia, se pasea libremente por todo el país para promover su candidatura a la presidencia nacional del PRI”, asentó.

Expuso que el ex mandatario ordenó reprimir al magisterio oaxaqueño por el carácter autoritario de su régimen y así no dar respuesta a sus demandas.

“En vez de atender nuestros reclamos, desató la represión”, asentó.

Por esto, destacó que el magisterio oaxaqueño incluyó esa demanda de justicia en su pliego petitorio entregado al gobierno estatal, porque “no habrá borrón y cuenta nueva”.

“Exigimos que sea encarcelado el ‘Carnicero de Antequera’ y su camarilla”, recalcó.

Desalojo del plantón

El 14 de junio del 2006, fuerzas policiales desalojaron el plantón que profesores de la Sección 22 SNTE instalado en el zócalo y en calles aledañas, como medida de presión para que la administración estatal, encabezada por Ulises Ruiz Ortiz, atienda su pliego petitorio.

Alrededor de las 4:30 horas, el entonces secretario general de la Sección 22 del SNTE, Enrique Rueda Pacheco dio el aviso de alerta máxima a las bases, a través de Radio Plantón, “La Voz del Magisterio Oaxaqueño”, y llamó a prepararse “para resistir organizadamente la represión que está operando el gobierno estatal en una actitud irracional”.

Sin embargo, unos 30 minutos después, ayudados por el pueblo, hombres y mujeres, jóvenes y adultos –al grito de “¡Va a caer, va a caer, Ulises, va a caer!”, los profesores se reagruparon y se enfrentaron con palos, varillas, tubos y piedras a los policías en las esquinas de las calles de Independencia y 20 de Noviembre; Independencia y 5 de Mayo; Macedonio Alcalá y Morelos; Morelos y 20 de Noviembre; Morelos y 5 de Mayo; Bustamante y Guerrero; Flores Magón y Trujano, entre otras, y así la ciudad de Oaxaca, se convirtió en un campo de batalla.

Aproximadamente a las 7:45 horas, los miles profesores se reagruparon casi en su totalidad y empezaron acorralar a los policías, a pesar de las bombas lanzadas por un helicóptero del gobierno estatal. Conforme pasaron los minutos fueron replegados en la Alameda de León y en el zócalo, ya sin granadas de gas lacrimógeno.

Alrededor de las 9:20 horas, los agentes entregaron la plaza entre la ruidosa consigna “¡Ya cayó, ya cayó, Ulises ya cayó!” y “¡Magisterio y pueblo unido, jamás serán vencidos!”, para reconocer el respaldo popular.