Municipios de Oaxaca piden votos, pero no dan obras

Los habitantes de las diversas colonias de las Riberas tienen que sortear el lodo de las calles donde a diario atraviesan

San Pablo Etla, Oaxaca de Juárez, San Jacinto Amilpas y San Lorenzo Cacaotepec, son el ejemplo claro de la indiferencia institucional y abuso de autoridad, que se refleja en el abandono a asentamientos que están dentro de su demarcación, aseguran vecinos de las colonias Los Pinos y El Pilar, quienes recurren al auxilio de un gobierno municipal ajeno o tratan de organizarse para resolver la problemática de sus asentamientos.

Entre aguas lodosas

Con ayuda de su hijo, Rosalía Osorio intenta poner orden a las piedras que con las lluvias del fin de semana pasado taponearon la entrada a su casa, donde ha vivido ya por poco más de 30 años.

“Aquí nos va muy mal, como verá no tenemos pavimento, los servicios son limitados, no hay salida para el agua porque del lado de la parte baja colindamos con la Ribera del río Atoyac en cuya orilla solo hay construcciones, así que se estanca y nos afecta”, dijo.

Rosalía está fastidiada de la situación que aqueja a por lo menos unas 150 familias de esa demarcación, quienes aseguran que nunca han recibido absolutamente ningún apoyo del municipio al que se supone dependen administrativamente.

“Da mucho coraje estar tan abandonados; en las tres décadas que llevo aquí, ninguna autoridades municipal ni de San Pablo Etla, ni de Oaxaca de Juárez han hecho nada por nosotros. Pagamos impuestos a San Pablo, los del otro lado a Oaxaca de Juárez y San Jacinto Amilpas nos pide el voto, pero de los tres no se hace uno”, acusó.

La carpeta asfáltica de la vía principal de la ruta Riberas del Atoyac, es la clara muestra de abandono institucional

Al igual que el resto de sus vecinos y con la esperanza de que les ayuden a resolver la necesidad de los servicios básicos, electoralmente participan en el municipio de San Jacinto Amilpas, que en cada proceso, durante la búsqueda del voto les comprometen dignificar las condiciones del lugar donde viven.

“Apuradamente, ese ayuntamiento nos manda el camión de la basura y muy de repente una patrulla; de alumbrado ni hablamos; fuera de ello, no recibimos nada de ninguno de los tres municipios, pareciera que no existimos; hace 2 años ya nos inundamos, creo que esperan a que desaparezcamos”, puntualizó.

Toman la batuta

El caso de la colonia El Pilar es muy parecido al anterior, con la diferencia de que ésta se rige bajo la administración del municipio de San Lorenzo Cacaotepec y aunque también reciben ayuda de San Jacinto Amilpas, tienen claro que si no toman el control y trabajan por su colonia, no habrá avances de mejora.

Cuatro calles y dos privadas conforman esa colonia, quizá por eso son menospreciados, opina María Luis Cuevas.

“Nosotros pertenecemos a San Lorenzo Cacaotepec, al menos esa ventaja tenemos, que sí lo sabemos con precisión, en otras colonias es un relajo. Sin embargo, nunca hemos tenido ninguna ayuda de ese municipio; es San Jacinto Amilpas quien nos ayudó a pavimentar algunas calles porque votamos ahí”, dijo.

En la colonia El Pilar, se logró un acuerdo con la autoridad para que la colonia cobre todo lo referente a impuestos y de ahí mismo se aplique a obras.

“Entre lo que pagamos y la ayuda de San Jacinto ahí la llevamos, faltan muchas cosas pero tuvimos que tomar la batuta para avanzar; de no haberlo hecho, estaríamos igual que en Los Pinos o en otros lugares donde las cosas están peor.

Así lucen calles, privadas y callejones de diversas colonias de la zona del Atoyac, de las que ninguna autoridad se responsabiliza

En eso coincide Víctor, quien reconoce el esfuerzo de la autoridad municipal que les auxilia, pues la inseguridad es un tema que les ha provocado varios problemas en esa demarcación.

“A nosotros nunca nos han asaltado, pero a un vecino sí y a punta de pistola, aunque las autoridades a las que no les toca nos mandan patrulla, nos hemos organizado, para ir mejorando la colonia y cuidarnos, porque si esperamos a que las autoridades asuman su responsabilidad, jamás lo haremos”, puntualizó.

Las Riberas del Atoyac, comentan los vecinos de la franja, es de las más relegadas, difícilmente se ve la presencia de trabajadores que al menos den mantenimiento a la cinta asfaltica de la ruta, por lo que la esperanza de las colonias ubicadas entre los tres municipios en mención, cada día es menor.