Rosales, contra viento y marea

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Rosas de diferentes colores lista para su venta

SAN ANTONINO CASTILLO VELASCO, Oax.- Primeramente la sequía y después las recientes granizadas han causado severas afectaciones a los sembradíos de rosas que colman los campos de esta comunidad zapoteca de los Valles Centrales.

“Cuando no tenemos agua se sufre mucho, pero también cuando vienen esas lluvias con vientos y granizo”, afirmó Severo Aguilar Santiago, un productor de 43 años de edad.

La escasez de agua puso en riesgo a los cultivos en las partes altas, especialmente en el paraje La Santa Cruz, porque prácticamente ya no había para el riego.

“Esa es la deficiencia que tenemos por acá, la falta de agua. Y cuando existe sequía, el rendimiento de la planta ya no es el mismo, es menor”, asentó.

De hecho, hace algunos cuántos años cuando se presentó una cruda sequía, debió emigrar al pueblo vecino de San Pedro Apóstol, para sembrar y poder seguir dando sustento a la familia.

“A esto me dedico desde que tengo uso de razón y de aquí sale para la familia. Por eso, me fui y tuve que comprar un terreno, para poder seguir trabajando, porque no había de otra”, señaló.

Por donde sea, verdean las flores

Granizo, enemigo

Aunque las lluvias también representan un peligro para la planta, especialmente las que caen en los meses de mayo, acompañadas con granizo.

“Es el momento en que la planta se está preparando para el Día de las Madres, cuando las ventas son buenas. Lamentablemente, el granizo pegó en el bulbo y rompió las hojas. La flor sigue creciendo, pero deformada, y ya no sigue para el mercado”, apuntó.

A eso se suman igualmente las plagas que se presentan en la sequía y en las lluvias.

“En temporada sequías, nos pegan los insectos y durante las lluvias, un hongo, la cenicilla. Entonces, hay que tener mucho cuidado con la planta, porque si no, se echa a perder”, agregó.

Por todo esto, la producción que se recoge ya no es lo mismo año con año, a causa de la sequía, las lluvias o las plagas.

“Ya no es lo mismo, ya no se logra, lo que uno tenía pensado. Y lo peor es que se pierde el trabajo de tres meses y la inversión”, apuntó.

De esta manera, el cultivo de flores, especialmente las rosas, ha dejado de ser una alternativa para quienes se dedican a esta actividad en esta comunidad zapoteca.

“Ya no es una buena opción, por todo esto, además ya casi en todos los pueblos de los Valles Centrales se siembra. Hasta en Yaxe, donde nunca se sembraba ya lo hacen. Aquí, venían a trabajar, aprendieron y ya lo hace en su pueblo”, señaló.

El esplendor de la rosa roja

El granizo afectó la flor

Eduardo Martínez Sánchez, otro productor de rosas, de 40 años de edad, también sufrió afectaciones en su siembra, a causa del estiaje.

“Como no ha llovido mucho, la planta resiente la falta de agua y ya no se da como antes. Se pierde bastante”, añadió.

Pero, también las lluvias de los primeros días del mes de mayo, por los fuertes aires y la caída de granizo, causaron estragos en su cultivo.

“Todos estábamos esperanzados con una buena venta para el Día de las Madres, pero el granizo que cayó afectó bastante a la flor. La lastimó bastante y ya no sirve para la venta”, anotó.

Aunque las preocupaciones no terminan con las lluvias, porque aún resta el frío y las consecuentes heladas.

“Los contratiempos son bastantes, primero la sequía, después las lluvias y por último, las heladas. Desafortunadamente, los campesinos siempre padecemos eso, pero con eso hay que lidiar todos los años, porque este es nuestro trabajo, de aquí sale para la familia”, indicó.

Comunidad agrícola

Este municipio, localizado a 33 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, se caracteriza por ser uno de los principales productores de los Valles Centrales de maíz, frijol, calabaza, col, ajo, ejote, cebolla, chile, cilantro, garbanzo, tomate, miltomate, alfalfa y flores.