Pide obispo de Oaxaca "no hablar horrores" de la iglesia

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los fieles sentirse verdaderamente parte de la Iglesia Católica, para no “hablar horrores” de ella.

“Hay que sentirse Iglesia, porque es fácil decir que la Iglesia está mal”, afirmó durante la homilía de la misa dominical, oficiada en la Catedral de La Asunción.

En la celebración de la festividad de Pentecostés, que marca el inicio de la Iglesia Católica, cuando Cristo cumplió su promesa a los Apóstoles de la llegada del Espíritu Santo, expuso que quienes no se sienten parte de la Iglesia Católica hablan mal de ella, sin tomar en cuenta su pertenencia.

“Como no se sienten Iglesia, hablan horrores, la atacan, pero se olvidamos que están hablando de la Iglesia de la que son parte. Pero, quién está mal, ¿ustedes o la Iglesia?”, asentó.

Subrayó que Cristo no llamó a hablar mal de la Iglesia Católica, sino a trabajar en ella, como uno de sus integrantes, en cualquier espacio.

“Primero hay que empezar a trabajar esa pequeña iglesia doméstica, que es la familia, para crecer juntos en amor a la Iglesia Católica, profundizando en la palabra divina, comprometiéndose con el Señor a vivir el Evangelio. Ahí, anuncien, evangelicen y déjense evangelizar”, añadió.

Pero, observó que los fieles necesitan cumplir los dos momentos, hablar de Dios y escuchar a Dios, porque muchos son sordos y mudos frente a su mensaje en el Evangelio.

“Muchos ni hablan, ni escuchan a Dios”, recalcó.

De esta manera, demandó a dejar conducirse por el Espíritu Santo y trabajar y vivir como miembro de la Iglesia Católica, para enriquecerla con su testimonio, comprometidos unos y otros, en anunciar el Evangelio.

“Hay que trabajar en esa Iglesia que Cristo fundó en medio de los discípulos, después de recibir el Espíritu Santo, aquel día de Pentecostés, para después salir a hablar del Señor, muerto y resucitado”, anotó.

El Domingo de Pentecostés

En esta fecha se celebra la llegada del Espíritu Santo y el inicio de la Iglesia Católica.

La venida del Espíritu Santo tuvo lugar el quincuagésimo día después de la Resurrección de Jesucristo. Fue cuando envió al Espíritu Santo a los Apóstoles para guiarlos en la misión evangelizadora.

En la liturgia católica es la fiesta más importante después de la Pascua y la Navidad.