En espera de un segundo milagro

Alicia y Ximena
Nadia AltamiranoNadia Altamirano

Karla reza todos los días en espera de que le den fecha para que su segunda hija, Ximena, entre a quirógrafo.

La prematurez con que hace un mes nacieron Alicia y Ximena le impuso a su familia un destino no elegido: rogar para que el personal médico del Hospital General doctor Aurelio Valdivieso, en la ciudad de Oaxaca, cerrara en ambas el conducto arterioso de su pequeño corazón.

Hace 17 días la primera gemela fue intervenida. Fue necesario que el director del Hospital de la Niñez Oaxaqueña y cirujano cardiotorácico, Efrén Emmanuel Jarquín González, acudiera a ese nosocomio a realizar el procedimiento quirúrgico en la recién nacida.

El jefe de la Dirección de Pediatría del Hospital, Alberto Paz Pacheco, recuerda que se pretendía que en el mismo día, el 24 de mayo, el doctor Jarquín interviniera a ambas gemelas, pero otra cirugía de urgencia lo impidió.

“Si el o la paciente está estable, son los que tienen que aguantarse un poquito”, dice, mientras explica que regularmente este tipo de intervenciones las realiza el cirujano pediatra Gustavo Gómez Gómez, pero acudió el director del Hospital de la Niñez porque su colega estaba saturado.

De 6 a 8 cirugías cardíacas al año

Al año, en ese hospital, que se ubica en el norte de la ciudad de Oaxaca, en 20 recién nacidos con prematurez se detecta que su conducto arterioso no se cerró, pero en su mayoría logran que con tratamiento farmacológico se cierren.

“Seis u ocho necesitan una cirugía”. El recuento lo hace de memoria el cirujano Gómez, quien calcula que en los últimos seis años ha realizado unas 20 intervenciones cardiacas de las miles que ha realizado en menores de 16 años que llegan al área pediátrica.

Una enfermera del Hospital Valdivieso carga a Alicia para que su madre Karla pueda amamantarla, está en recuperación por una cirugía cardíaca a sus 22 días de nacida.  FOTO: Nadia Altamirano

Mientras se trate de patologías cardiacas que no necesitan de una bomba extracorpórea, esa que funciona como corazón sustituto al momento de la cirugía, casi todas las intervenciones de corazón se pueden realizar en el Hospital Valdivieso.

El problema, advierte Gómez, es la falta de ese quipo para enfermedades congénitas más complejas y el personal que maneja el pre, el trans y el post operatorio.

Su conducto no se cerró

Para la perinatóloga Gloria Areceli Morales Medina, es la primera vez, en los años recientes del hospital, que nacen gemelas que comparten el mismo problema cardíaco: la persistencia del conducto arterioso.

Cuando estaban dentro del vientre de Karla -una madre primeriza de 23 años-, la placenta cumplía con la función de “hacer el movimiento de la sangre” en ambos cuerpos en gestación.

El conducto que está en el hígado, otro en el corazón y el arterioso que regulan que la sangre tenga una oxigenación hacia los órganos, debieron quedar ligados después del nacimiento. En los 15 días que esperaron eso no ocurrió ni con ayuda de medicamentos.

Ximena, la segunda de un nacimiento general, en espera de una cirugía de corazón que elimine el riesgo de morir tan pequeña.  FOTO:Nadia Altamirano

A las 4:20 de la tarde del viernes 24 de mayo Alicia entró a quirófano. Dos horas después el defecto de nacimiento ya no existía y ahora empieza a comer por ella misma, directo del seno de su madre.

“Nacieron muy chiquitas, estaban entubadas en terapia intensiva, a la semana se fueron recuperando un poquito, pero la cardióloga me dijo que se les escuchaba un ruido en el corazón, pero en la primera era más fuerte”, recuerda Karla, originaria de Cuilapam de Guerrero.

Tras el diagnóstico, el miedo

Al momento de saber que ambas necesitaban una cirugía de corazón “sentí miedo, porque están muy chiquitas”, ambas midieron 39 centímetros al nacer y con un peso cercano al kilo 400 gramos.

Una vez que a Ximena le realicen su cirugía cardíaca, ella y su hermana se convertirán en las primeras gemelas que a una corta edad les corrigieron la persistencia del conducto arterioso en el Hospital General doctor Aurelio Valdivieso.

“Si se prolongan los tiempos del doctor Gómez, vamos a ver si viene el doctor Efrén o le mandamos a la niña allá”, afirma el jefe de la Dirección de Pediatría del Hospital, Alberto Paz Pacheco.

Karla trata de acortar la espera entre ruegos y oraciones a Santa María de Jesús Sacramentado, cuya imagen está en el cunero de Ximena, en donde ambas esperan un segundo milagro.