'Queremos seguir siendo amigos'

LOS CABOS, BCS.- Momentos antes se sentía que había una amenaza en el enorme auditorio de hotel Grand Velas Los Cabos. Las habitaciones aquí cuestan 25 mil pesos por noche, pero entre los participantes en la Primera Cumbre de Alcaldes de América del Norte no traían fiesta y entre todos el más preocupado y cansado, no era edil, era el Presidente mexicano que hasta el final de su discurso pugnaba por una salida tímida, cursi, ante la amenaza real de Donald Trump por imponer aranceles a las mercancías mexicanas.

"No queremos la confrontación con el Gobierno de Estados Unidos, no queremos dejar de ser amigos del Presidente Donald Trump, y sobre todo y por encima de todo, queremos seguir siendo amigos del pueblo estadounidense", decía.

Y que mañana en Tijuana (hoy) iba a definir una postura. "Están todos invitados, porque se está convocando a mexicanos de todas las clases sociales, de todos los sectores, todos juntos vamos a fijar una postura que dé respuesta al intento de imponer aranceles".

López Obrador, los ojos cansados de quien lleva medio año despertándose a las cuatro y media de la madrugada, el cuerpo encorvado hacia la mesa, la pausa en el dicho, la imagen agotada de empujar a diario una realidad que se le rebela, no parecía enterado aún del tuit de Trump que vendría.

Una hora antes, al llegar al aeropuerto de Los Cabos encendió el celular y recibió una llamada. Respondió como si fuera Marcelo Ebrard, el Canciller mexicano que peleaba en Washington. "No, no, en eso no podemos negociar", dijo, pero todavía se tomó una foto con la piloto del avión. "En este viaje me sentí más seguro y tranquilo que de costumbre, imaginen la razón", tuiteó junto con la imagen.

Llegó en el mismo avión que Claudia Sheinbaum, Olga Sánchez Cordero, Miguel Torruco y Alejandra Frausto, pero salió solo. Trump, al mando, había tuiteado avances. "Si somos capaces de llegar a un acuerdo con México, es muy probable que comenzarán a comprar productos agrícolas a niveles muy altos".

"Se está avanzando", comentó López Obrador, sonriente entre el tumulto que lo esperaba. "Estamos con usted, Presidente", "Es un orgullo Presidente". La algarabía de quien lo admira le cambia el rostro, le quita el sueño.

Ya en la Cumbre de Alcaldes, una hora antes del otro tuit de Trump, seguía la amenaza, y los políticos de México y Estados Unidos prometían alianzas. "Si Washington no va a trabajar con nosotros, con nuestras ciudades, estamos aquí presentes para decirles que nosotros sí", decía el Alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti.

Claudia Sheinbaum alababa al Canciller Ebrard. "Enviarle desde aquí un enorme saludo y un aplauso, porque está encabezando en este momento una tarea histórica para el pueblo y el gobierno de México".

Por el acto en defensa de la dignidad de México y de la amistad con el pueblo de Estados Unidos, hoy en Tijuana, se había anunciado ya la cancelación de un mitin en Ensenada, y en su discurso, López Obrador echó mano de la cursilería de Benedetti: "El sur también existe"

Hombre de negocios, sólo Carlos Slim parecía contento: "Los aranceles no van a durar mucho y es una pena que los americanos tengan que pagar las mercancías que salen de México", dijo.

Una hora después, cuando ya todos se habían ido del hotel, Trump tuiteó de nuevo.

"De todas maneras, nos congregaremos para celebrarlo mañana en Tijuana a las 5 de la tarde", escribió López Obrador en sus redes, junto a la imagen del águila juarista.