Muere sin recibir su indemnización

operador de Choferes del Sur
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Joaquín Ambrosio García, el fallecido operador de la Choferes del Sur, saludando al entonces gobernador Diódoro Carrasco

Un operador de la empresa Choferes del Sur que fue despedido injustificadamente después de casi 35 años de trabajo, murió sin recibir alguna indemnización conforme a la Ley.

“Se fue sin que se le hiciera justicia”, lamentó uno de sus vecinos, Roberto Alfaro Velasco, amigo del fallecido, quien lo acompañó en su lucha por lograr la compensación.

Explicó que la salud del operador, Joaquín Ambrosio García, se agravó la tarde del viernes pasado y debió ser internado en el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

“Como era diabético se puso mal y fue internado, porque estaba grave”, señaló.

Sin embargo, subrayó que su estado de salud empeoró y falleció la tarde del sábado en el hospital del IMSS.

“Se desvaneció, entonces lo tuvieron que entubar, pero ya no aguantó más y murió”, apuntó.

El amigo deploró que el operador haya muerto sin lograr la indemnización reclamada legalmente en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCyA).

“No pudimos lograr la justicia. La empresa se hizo la desentendida y con la complicidad de la JLCyA, no recibió ni un centavo y así queda prácticamente en la pobreza su esposa y su hija, que está por terminar la carrera en el Tecnológico de Oaxaca”, añadió.

“Lamentablemente no hay justicia”

En una entrevista publicada en NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca, el 15 de abril pasado, el operador dijo que laboró como conductor de un autobús del servicio urbano de pasaje, propiedad de uno de los socios de Choferes del Sur, Prisciliano Bolaños, entre

1974 a 2010, hasta que pidió permiso para poder sepultar a su hijo, quien había fallecido en un hospital.

“A principios de junio de 2010, mi hijo enfermó y estuvo internado en el Hospital de Especialidades, desafortunadamente se complicaron las cosas, murió y tuve que pedir permiso a mi patrón, para enterrarlo. Me dijo que sí, pero al regresar me despidió”, señaló.

De esta manera, expuso que buscó a su patrón para obtener una explicación o justificación de su despido, pero evadió toda responsabilidad y lo mandó a tratar el asunto con su hija, Martha Bolaños Silva.

“Pedí que me devolvieran el trabajo, porque yo no había tenido ningún problema como trabajador, sin embargo, la hija me dijo que ya no, que ya no me iban a dar trabajo, ni que me iban a pagar nada”, apuntó.

Ante esta situación, mencionó que recurrió a la JLCyA a presentar una demanda para lograr la restitución de su trabajo o en su caso, el pago de una indemnización por los 35 años al frente de un volante.

“A los tres años (2013), falleció el patrón y ya no se pudo arreglar algo con la hija; entonces fui a la Junta porque no me dieron otra vez trabajo, ni me pagaron alguna indemnización, a pesar de tantos años”, indicó.

Sin embargo, subrayó que la demanda en la JLCyA no avanzó por una presunta complicidad con la parte patronal, a casi 10 años de ser presentada.

“Lo que quiero es que me liquiden conforme la Ley, pero solamente me han llevado y me han traído en todos estos años, porque no ha habido ninguna respuesta”, anotó.

El afectado dijo que el trato recibido de la empresa fue injusto, porque dedicó muchos años de su vida al volante de sus autobuses.

“Trabajé tantos años y no tengo nada, por más que uno pelea, lamentablemente no hay justicia en Oaxaca”, asentó.