“Pequeñas historias, grandes recuerdos”

Según lo que cuentan mis antepasados, especialmente mi padre Juan Jiménez Pérez (qepd), dice: que después de la guerra de Independencia, anclaron varios barcos en la bahía de Chacahua, cuyos ocupantes eran extranjeros de distintos países, árabes, judíos, africanos, chinos y españoles ; todos ellos se establecieron en San Pedro Tututepec, Oaxaca.

Adquirieron terrenos para construir sus casas, sus haciendas o sus ranchos, pues la tierra en la costa chica es muy pródiga; así sembraron algodón, ajonjolí, limón, papaya, guanábana, anona de dos colores, plátanos de todas la clases, mango, Jamaica, camote, caña de dos colores, melón de castilla, sandía, coco, corozo, coyul, pitaya, ciruela amarilla, roja ahumada, tamarindo, guamuchil, tomate, chiletuxta, chile costeño, guapinol, yerbamora, verdolaga y otras más.

Trajeron ucho ganado, se volvieron grandes productores de queso prensado y abrieron mercado hasta Acapulco, toda la producción la adquiría este gran puerto e inclusive la sal en bruto.

Aquí nació Frida Mena Sánchez, de descendiente de árabes, cuyas memorias plasmó en un pequeño texto de mucho valor porque en el narra una parte de su historia familiar que dice:

“En la provincia de Oaxaca, formando parte de su costa chica se encuentra mi entrañabley hermoso pueblo de San Pedro Tututepec, Cerro de pájaros, ahí nací. Un lugar tranquilo que permitió vivir las costumbres y folklore que conjugados, forman parte del esplendor y la magia que distingue al bello estado de Oaxaca. El nombre de Tututepec es de origen náhuatl y en mixteco significa Yucusaa. La gama de colores con que se vestía el amanecer, el esplendoroso atardecer que desembocaba siempre en noches cuajadas de estrellas, arrulladas por notas dulces de la naturaleza, nos proyectaban constantemente al éxtasis de la contemplación: Tututepec era sinónimo de color vivo en sus flores, en los platillos tradicionales que se preparaban, en los vestidos con los que se engalanaban sus mujeres, atuendos y adornos producto de ancestrales trabajos artesanales, atuendos cuajados de filigrana y oro, que al caminar por sus calles principales parecían estar de fiesta todos los días.

Un poco de historia

El origen de los mixtecos ha sido contado en distintas leyendas, una de ellas es la recopilada por el maestro Faustino Cortés José”…de la ciudad sagrada de Achiutla salió un guerrero con el fin de buscar tierras donde establecerse, dispuesto a pelear si era necesario ; en su búsqueda solo encontró tierras desiertas. En su desesperación comenzó a lanzar flechas al sol, repitió las acciones varias veces y por fin el sol herido comenzó a brillar más y los guerreros creyeron haberle vencido definitivamente y ahí se quedaron a vivir. Esta famosa leyenda del flechador del sol nos cuenta el origen de una de las culturas que causan admiración en nuestro tiempo por su glorioso pasado , y que forman parte del mosaico de los quince grupos étnicos que habitan en el Estado de Oaxaca.”

Es tan solo unos párrafos de la obra de la escritora, por cierto en este mismo texto describe en una chilena como es Tututepec, Cerro de Pájaros de esta manera:

"Tututepec muy querido pedacito de mi amor, yo te traigo muy metido dentro de mi corazón. Cuando contemplo tus cerros y tus hermosos caseríos, pareces un nacimiento donde Jesús ha nacido".

Ya más completa la conocerán a su debido tiempo. Y va mi homenaje y reconocimiento a Frida Mena Sánchez , en sus 90 años pegándole al siglo, con estas líneas para levantar su nostalgia allá en Ciudad de Mexico donde radica. Con mi gratitud de haber escrito “Pequeñas Historias, Grandes Recuerdos “.