Luchan por la calidad del aire

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Las acciones de reforestación son mínimas y las realiza la ciudadanía

Sin autorización de por medio, en las tardes y noches recientes, al menos seis árboles fueron derribados de jardineras y banquetas de la ciudad, así como del parque en el Monumento a la Madre, en Santa Rosa Panzacola.

Nazario García Ramírez, coordinador del Colectivo de Organizaciones Ambientales, reprochó que nadie en el municipio sepa quién ordenó o autorizó los cortes y derribos que disminuyen la posibilidad de generar aire limpio.

La preocupación se eleva en un lapso donde la ciudad de Oaxaca ha reportado niveles de hasta 825 partículas menores a 2.5 micrómetros (PM2.5) el jueves pasado y de 586 a las 20:00 horas de este martes.

“Para poder respirar aire limpio deberían existir 22 árboles adultos por persona”; pero en la ciudad, los que existen son mínimos y el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez no ha podido censarlos.

¿Poda? Más bien "joda", califica el ambientalista lo hecho a árboles en el área verde que circunda el Monumento a la Madre

Siembran pocos árboles

Lo que ocurre en el área verde aledaña al Monumento a la Madre, es una muestra del desinterés por cuidar los pulmones que oxigenan una ciudad donde transitan a diario 200 mil vehículos al día.

Apenas el 60 por ciento de la hectárea que conforma esa suerte de parque, tiene un árbol sembrado: “Si mucho son 80 árboles maduros y otros 50 que hace poco fueron sembrados”, calcula Nazario García.

Así como existen pochotes de gran tamaño que encuentran en esa área el espacio suficiente para crecer sin límites, existen los rastros de árboles que fueron talados y de manera reciente tres a los que eliminaron todas las ramas.

La poda que califica como “una joda”, ocurrió el domingo por la noche. Cuando descubrieron la acción, acudieron a preguntar al responsable del parque y autoridades municipales, pero nadie sabe quién autorizó.

Poca cobertura vegetal

Gerardo Aldeco Pinelo, integrante también del Colectivo, calcula que al día se derriban dos árboles en la ciudad, a pesar de que la autoridad municipal no otorga esas autorizaciones, ya sea dentro de predios particulares o en la vía pública.

A falta de sanción, la acción que repercute en la calidad del aire se replica, como ocurrió en la calle Emiliano Zapata, en la Colonia Reforma, donde tiene la seguridad que un vecino derribó un árbol de granadas.

A unos pasos de ahí, pero en la calle Heroica Escuela Naval Militar, podaron tres árboles de jacarandas y uno de primavera.

“Fue hace dos días; la poda no autorizada la realizó una empresa de telefonía e internet para tender su cableado”, lo cual es fácil de comprobar porque el personal técnico todavía realiza trabajos en la zona.

Los cortes de la mayoría de sus ramas tendrán una repercusión “a manera de tumor” en los árboles, en cuyo tallo volverán a salir ramas que no se desarrollarán de manera óptima.

“Son como tumores. Si se hace constantemente, salen como bolas y la vida del árbol se acorta a la mitad”, alertó.

Replican daño al ambiente

A la par, este tipo de acciones dan una mala imagen del respeto a la autoridad, pero también tiene un efecto de réplica.

“La gente replica malos hábitos porque no hay quien sancione”. La amplitud de las banquetas en la colonia Reforma hace que los propietarios decidan eliminar una pequeña jardinera o un árbol “para convertirlo en cajones de estacionamiento”.

Las podas y derribos recientes demuestran el poco valor que se le otorga a un árbol, que no es visto siquiera como un elemento que embellece un espacio urbano.

Colocados de manera estratégica alrededor de un edificio, los árboles ayudan a disminuir hasta en un 30 por ciento las necesidades de aire acondicionado.

En temporada de lluvias, ayudan a regular el flujo de agua y evitar inundaciones, pero cuando no reciben el mantenimiento mínimo, terminan por caer cuando hay fuertes vientos, como ocurrió la tarde de este martes en la calle de prolongación de Rayón, en la agencia de Cinco Señores.