Herramientas básicas para encuadernar

En sentido del reloj, prensa de acabado, 4 punzones de diferente grosor, hilo de algodón, hilo de yute, cera de abeja, agujas de costura, hilaza de algodón, pincel de cerdas naturales y adhesivo PVA para encuadernación.

Para encuadernar, se necesitan diversas herramientas; algunas de ellas son especializadas y otras, las podemos obtener de nuestra propia casa. Una herramienta adecuada, pero sobre todo bien utilizada y cuidada, ayuda al encuadernador a ejecutar su trabajo con certidumbre.

En el taller de Restauración de Material Bibliohemerográfico del Departamento de Conservación y Restauración, contamos con materiales y herramientas especializados que usamos para la conservación y restauración de los libros pertenecientes al Archivo Histórico del AGEO.

Las siguientes herramientas son necesarias para hacer una encuadernación, o restaurar una:

Tabla de Corte: es un soporte plano y cuadriculado que nos permite cortar a escuadra diferentes tipos de materiales como papel, cartulina, cartón, tela, etcétera.

Reglas Metálicas: son reglas con precisión de medición, en distintos tamaños 30, 50 y 60 centímetros; son muy útiles como auxiliar de corte.

Lápiz suave: debe ser de dureza HB, clasificación estándar para la escritura por su suavidad y firmeza de trazo, así como su grado de intensidad colorante.

Borrador de PVC: este tipo de borrador no afecta, ni abrasiona el papel sano, se caracteriza por ser suave y libre de compuestos dañinos para el papel como los derivados del azufre.

Escuadras: las hay de diferentes tamaños y nos ayudan a tener precisión al medir y cortar.

Cutter y tijeras: herramientas que nos facilitan cortar, siempre y cuando tengan un filo adecuado. El cutter nos permite cortar tramos largos y sólo lo utilizamos para cortar cartón y papel, da mejor precisión que el corte con tijeras.

Plegaderas: esta herramienta sirve para hendir, doblar, cortar, presionar, alisar o decorar papel, piel, cartón y algunos tipos de tela; también la utilizamos para adherir la piel de los encuadernados a las tapas y para definir las puntas de los libros. Las hay de hueso y de teflón, las de hueso son generalmente de vaca.

Cera de abeja: se utiliza únicamente para encerar el hilo de algodón, aportándole resistencia y protección al momento de unir los cuadernillos, ya sea en la factura de un nuevo libro o en el proceso de restauración de uno.

Agujas de costura, delgadas y de ojo grande: estas agujas son especiales para no hacer perforaciones demasiado grandes en el papel y evitar que la estación de costura se debilite a causa de ello.

Hilo de algodón: en el taller utilizamos hilos de diferentes calidades y tipos, el más común es el de algodón; con éste se unen los cuadernillos entre ellos para formar el libro. Se pueden usar otros hilos como seda, lino, ixtle, siempre y cuando se pueda cumplir con el principio de compatibilidad de materiales que dicta la disciplina de la Restauración.

Punzones: usamos los de punta fina para perforar los puntos de costura.

Adhesivo de PVA (Acetato de polivinilo): en encuadernación lo usamos diluido con agua, para adherir papeles o encajar el cuerpo del libro a su cartera.

Prensa de acabado: se utiliza tanto para el prensado de los cuadernillos antes de su cosido, como para presionar las tapas una vez encoladas y para su posterior unión con el cuerpo del libro.

Vidrios: ayudan a mantener en plano o corregir el plano del papel o del libro, dando una superficie uniforme que ejerce presión sobre estos.

Pesos: suelen ser de plomo y pesar entre 1 a 2 kilogramos; se usan con un forro de tela de lino u otro material que evite el contacto directo. Se colocan sobre los vidrios contribuyendo a dar presión uniforme.

Sin estas herramientas, los procesos de encuadernación serían casi imposibles de hacer.

El contar con un taller equipado para procesos de conservación y restauración de libros facilita el trabajo del profesional, permitiendo tener mejores resultados en conservación, en calidad y en tiempo.