Cien artistas ofrendan Tzompantlis

Espacio Copal presenta la exposición

La exposición ofrenda consta de la obra de más de 108 artistas que partir de hoy exhibirá la galería Espacio Copal.

El tzompantli es una de las representaciones más fehacientes de la visión ceremonial de la vida y la muerte, que tiene como elemento la exhibición masiva de cabezas; parece haber ocurrido sobre todo entre los mexicas, pueblos aliados y vecinos, aunque en 1982, Charles Spencer exhumó un tzompantli intacto en la loma de La Coyotera, Oaxaca, mientras que Roys (en Mendoza, p. 398) menciona las cabezas de los extranjeros insertadas en los muros de Chakán Putún, Guatemala.

Con esta referencia, en la Galería Espacio Copal, se han enunciado diversas obras en los últimos años. Varios artistas plásticos y visuales han construido piezas en torno a esta representación, fortaleciendo esta forma prehispánica de altar y tributo a la muerte, a través de esta muestra itinerante que se presentó en distintos puntos del país.

Es así que en el proyecto Tzompantlis, que constó de cuatro etapas, se concluye con una exposición ofrenda con la obra de más de 108 artistas que partir de hoy exhibe la galería Espacio Copal. Se trata de 224 obras elaboradas en 110 intervenciones ex profeso para esta muestra.

Sobre paneles hechos de oxte, material que se empleaba para la comercialización y trueque del cacao, se montan las más de 200 máscaras-cráneos intervenidas por artistas que se sumaron a este proyecto que retoma la tradición y une la expresión creativa en diversos formatos.

La cuarta y última etapa titulada Adviento y navidad concluye este proyecto; representa una propuesta diferente que permitió su atemporalidad, ya que inició en la primavera 2018 con el equinoccio y concluye en el verano 2019; es decir, una vuelta al sol en una explosión de color de plástica oaxaqueña.

En Adviento y navidad participan artistas oaxaqueños, como Alejandro Zenén -estudiante de pintura de 16 años-, así como Alonso Chávez, Arturo Zamora, Alexis Ramírez, Sergio Cuevas, Luis Ortiz, Ulises Platas, Teak, 182 y Ana Isabel Martínez, entre otros.

Con esta última etapa se cierra con el solsticio de invierno el ciclo de vida y renacimiento, ya que muchas de las piezas con la esencia prehispánica con motivos de aquellos elementos del fin de año como la noche buena, flor endémica de México; el árbol; las posadas y su colorido; la fraternidad renaciente, justamente es lo que rescata de los valores y tradiciones de la mexicanidad e identidad de los pueblos originarios.