Arte contra la extinción

La primera luz

Nace en la Ciudad de México en los tiempos de agitació en que ya se vislumbraba el problema estudiantil del 68, aún era muy pequeñita. Sin embargo tuvo conocimiento  del tragedión  sucitado  a los muchachos por pedir solución a muchos problemas que les aquejaba, pero que el gobierno tenía oídos sordos , dando una respuesta torpe con una matanza inaudita.

Adriana  Remus ya traía la inquietud por el arte, después de los estudios primarios combina para inscribirse en el Centro de Iniciación Artística del IMSS por tres años. Más tarde ingresa a la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM.

Al transcurso del tiempo le da por establecerse en la Antigua Veracruz, donde funda el grupo Cultural Huitzilin. Sigue recorriendo la República y llega a Valle de Bravo para fundar El Taller de Escultura, en la Casa de la Cultura.

Creatividad

La artista escultora Adriana Remus, da rienda suelta a su trabajo básicamente figurativo, realizado en múltiples materiales, donde toca temas como la fragilidad de la especie en peligro de extinción.

En su creatividad, busca la perfección del cuerpo humano en movimiento que contrae el esfuerzo, la expresión estética de cada una de las partes del ser humano, pero también evoca los tiempos, los trazos, los efectos de luz.

Toda una gama de elementos para realizar la obra de un chimpancé o de cualquier otro animal que inspira belleza en la creación de la artista que le imprime entusiasmo a la obra escultórica, buscando una forma de que sea no solamente un adorno sino que ofrezca un servicio en tiempo de urgencia al público, quien busca refugiarse de las inclemencias del sol o de la lluvia.

Remus es una artista pensante, su obra tiene un mensaje que ella misma le imprime, ya sea a través del barro o de la cantera verde que aprovecha para proyectar su imaginación. Debido a su experiencia ha realizado exposiciones individuales como en la Casa del Lago en la UNAM, Hotel Camino Real  en Ciudad de México y múltiples exposiciones colectivas como en la inauguración del Centro de Artes San Agustín (CASA), en la feria  de arte contemporáneo en el WTC de Ciudad de México.

Y continuando con su insistencia de conocer otras ciudades del país, se decide  venir a Oaxaca para conocer nuestra riqueza cultural  y se queda entre nosotros, estableciéndose en San Agustín Etla, Oaxaca.

Quizá para tener más cerca los cursos que se imparten constantemente en ese lugar.  Aquí estableció su taller a partir de 1999, por esta estancia ya podemos considerarla como oaxaqueña talentosa entre nosotros.

Adriana  Remus, es una mujer exquisitamente sensitiva, lleva un camino definido sobre lo que ralmente busca, el otro yo que posiblemente encontró aquí.

Donde continúa con entusiasmo llevando la línea de arte escultórico, quizá con mayor emoción por la existencia del tema a desarrollar, ella  trata de compartir sus conocimientos, quiere transmitir su creatividad con las personas que la buscan y con los niños que desean aprender el arte único de una Remus, en su tiempo de mucha dedicación a la obra monumental con contenido propio de un arte donde puede unir una familia animal amorosa con sus desendientes o en su defecto un cuerpo elástico estático de un torso femenino o masculino, son temas difíciles pero no imposible para la artista experimentada en muchas facetas de la vida.