El Atoyac, un rio de aguas negras

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El presidente municipal de Huitzo muestra cómo a unos metros de su nacimiento el Río Atoyac se contamina con descargas de aguas negras.

Ni bien nace el Río Atoyac en las montañas del municipio de San Francisco Telixtlahuaca, al pasar por la zona urbana inicia su contaminación con la descarga de aguas residuales que generan alrededor de cinco mil habitantes.

El municipio vecino de San Pablo Huitzo inició hace tres semanas una serie de tequios que cada domingo permiten que el trabajo no remunerado de pobladores hayan limpiado las márgenes y retirado alrededor de tres tonelada de desechos sólidos.

Para el presidente municipal de Huitzo, Francisco Hulberto Martínez Santiago, el esfuerzo se ve empequeñecido ante la contaminación con descargas directas de las aguas residuales de Telixtlahuaca.

“La planta de tratamiento que tienen no sirve, las aguas negras la dejan caer al Río”, denuncia y advierte que en Huitzo se han tomado medidas como impedir la extracción de material pétreo en los tres kilómetros que les corresponden del Río Atoyac.

Aunque ese municipio carece de planta de tratamiento, tampoco tiene drenaje. En las casas se utilizan fosas sépticas y buscan implementar un proyecto de sanitarios ecológicos.

“Somos tres secciones, en la tercera están los tubos enterrado para el drenaje, pero nos hemos detenido porque no queremos hacer lo mismo que nos hace Telixtlahuaca”, explica.

Problemas de mal olor, contaminación del agua y zancudos que propician casos de dengue e infecciones intestinales son las problemáticas que enfrentan en ese municipio de los Valles Centrales.

La preocupación y gravedad del problema la comparte la presidenta municipal Nidia Betsabé García Pérez, quien busca que la Comisión Nacional del Agua le autorice recursos para rehabilitar la planta de tratamiento.

“Hubo un recurso federal de 500 mil pesos para su realización a cargo de la Comisión Estatal del Agua hiciera el proyecto, falta una etapa final para saber el monto requerido para rehabilitar la planta de tratamiento”, dio en entrevista por separado.

Los desperfectos en el 90 por ciento de la planta de tratamiento implica que casi se instale como nueva, pero todavía están en espera de recursos para no seguir descargando las aguas negras de manera directa al Río Atoyac.