Viste grafiti calles y barrios

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Al trabajar a nivel calle creas un proyecto comunitario increíble: Roberto Yuichi Shimizu.

CIUDAD DE MÉXICO.- Un cambio positivo en las calles y barrios de la Ciudad de México comienza con imaginación, buena vibra y mucha pintura en aerosol.

Al menos así lo cree el arquitecto y curador de arte urbano Roberto Yuichi Shimizu (CDMX, 1983), quien desde hace 12 años ha dado impulso al grafiti nacional, a veces mediante proyectos conjuntos con entidades como el Instituto Mexicano de la Juventud, el Museo Diego Rivera o la Secretaría de Cultura capitalina.

Una labor que devino en el Festival Internacional de Arte Urbano Barrio Vivo, enraizado en el corazón de la Ciudad y que ha catapultado a creadores locales a la escena global.

"Es el resultado de estos 12 años, de conceptualizar un festival que pudiera ser también ese espectáculo, esa parte más mediática, pero que también le diera una oportunidad a los jóvenes. También quería el nivel calle", cuenta en entrevista Shimizu, director y fundador del encuentro.

"Trabajar los edificios es increíble, obviamente, pero al trabajar a nivel calle creas un proyecto comunitario increíble".

Creadores mundiales

Mientras el año pasado lograron congregar a 40 artistas para intervenir muros en las colonias Doctores y Obrera, para la segunda edición, del 25 de mayo al 4 de junio, planean impactar en la Buenos Aires, la Algarín, Roma y Condesa a través de 90 creadores, 35 de ellos de países como Colombia, Argentina, Ecuador, Venezuela, Canadá, Estados Unidos, España, Italia y Francia.

Entre los invitados especiales figuran mexicanos de renombre en el medio, cuyas primeras pintas aún visten algunos de los muros del Museo del Juguete Antiguo México --donde Shimizu, hijo del fundador del recinto, es director creativo--, que funge como el núcleo de un movimiento que ha dado nueva vida y color a escuelas, mercados y otros inmuebles de la zona.

"Al principio fue reacia la gente, pero nos ganamos el respeto a golpe de arte. O sea, llegar, pintar una cosa increíble y que la gente se quedara impactada.

"Ahorita ya casi casi tenemos lista de espera. Ha sido tanto el impacto en la Colonia que de repente llegan señoras y nos dicen: 'Oigan, me dijeron que ustedes hacen unos murales muy bonitos. Yo vi el de mi vecina, a mi me gustaría que me pintaran a mí también mi casa'", comparte el urbanista.

Con un programa que contempla un bazar, conferencias en el Instituto Goethe y presentaciones musicales, el encuentro se vuelve un gran congreso de arte urbano en el que patrocinadores facilitarán transporte, pintura, comida y bebida a los creadores.

Una fiesta de 10 días en la que no existen vallas entre la gente y los artistas; donde la única instrucción por parte de Shimizu es plasmar mensajes positivos sobre México.

"Al final, yo creo que talento en el mundo sí hay mucho, pero seres humanos buenos, con buenos sentimientos, que tengan buena mente y buen corazón, que además tengan talento, esos hay pocos. Y esos son los que hay que buscar y los que yo quiero en el festival", subraya.

El nuevo muralismo

"De cierta manera sí soy un curador", considera Roberto Shimizu. "A mí me dan un muro y yo escojo al artista, le digo qué mensaje hay que transmitir, le digo cómo hay que expresarlo".

Tenía sólo 7 años cuando un libro de la fotoperiodista Martha Cooper y el artista callejero Dondi White encendió en su alma la pasión por las latas de pintura y las policromáticas letras abombadas en las paredes. Fue un regalo de su padre, el también arquitecto Roberto Shimizu, fundador del Museo del Juguete Antiguo.

Pasión que lo llevó el año pasado a impartir una conferencia en Harvard sobre el nuevo muralismo contemporáneo en México, o a crear el mural que recibe a los pacientes del Hospital Nacional Homeopático. "Mi obra maestra", afirma Shimizu.

Ha sostenido un par de reuniones en la Secretaría de Cultura capitalina, interesado en la creación de una ley que obligue al Estado a facilitar los medios para que artistas urbanos ejecuten sus obras de manera legal.

En tanto, Barrio Vivo, el festival internacional de arte urbano, seguirá siendo una opción para que los nuevos talentos practiquen, se den a conocer y formen conexiones con creadores de otros países.