Agobia sequía al sector ganadero

INCENDIOS DE PASTIZALES, OTRO PROBLEMA
Amando OrozcoAmando Orozco

Se ha comenzado a complicar el abasto de alimento para el ganado vacuno y caballar

JUCHITÁN, Oaxaca.- Las altas temperaturas y los incendios de pastizales están convertidos en un verdadero dolor de cabeza para los ganaderos istmeños, pues señalan que sus animales han comenzado a sentir los efectos y ya se registraron las primeras muertes.

Así lo dio a conocer el presidente de la Unión Ganadera Regional del Istmo de Tehuantepec (UGRIT), Jorge López Guerra, al asegurar que los ganaderos la están pasando muy mal, por lo que es necesario el apoyo de los gobiernos estatales y federales.

Indicó que son cientos las hectáreas de pastizales que han sido consumidas por las llamas en varios municipios istmeños, lo que ha comenzado a complicar el abasto de alimento para el ganado vacuno y caballar.

“Estamos solicitando que haya apoyos para la compra de postes de concreto, en lugar de los de madera, y de igual manera recibir apoyos para resembrar el pasto que año con año es consumidos por los incendios”.

Afectadas, 17 mil hectáreas

Dijo que entre los municipios de San Miguel Chimalapa y Santo Domingo Zanatepec existen ya unas 17 mil hectáreas de potreros afectadas por los incendios, que también acabaron con la reserva de árboles para el corte de postes.

En ese contexto, hizo un llamado a las autoridades del ramo, para que apoyen a los ganaderos que han perdido sus cercos de alambre, y se busquen lo mecanismos y se les pueda apoyar con el 50 por ciento para poder cercar sus parcelas.

Luego de un análisis de costos, los ganaderos requieren alrededor de 17 mil pesos para cercar una hectárea, incluye el alambre de púas, los postes y el jornal.

Se reporta muerte de cabezas de ganado

Sobre el número de cabezas de ganado que ha muerto, el presidente de los ganaderos reveló que en Zanatepec se tiene un reporte de 32 cabezas.

Por otro lado, aseguró que debido a las altas temperaturas de hasta 40 grados Celsius que se han registrado en la zona, el ganado caballar está sufriendo golpes de calor.

Además, la falta de pastura para el ganado está provocando que los animales languidezcan volviéndolos más débiles y con menos probabilidades de que sobrevivan.

“Hay ganaderos que quieren vender, pero nadie quiere comprar animales flacos”.

Volvió a insistir en la necesidad de que los ganaderos istmeños sean socorridos por las autoridades estatales y federales para que los ayuden a salir de esta crisis.