La historia detrás de la Cruz Roja

Este miércoles 8 de mayo se conmemora el Día de la Cruz Roja, fecha para celebrar el nacimiento del suizo Jean Herni Dunant en 1828.

 

 

Para esta explicación debemos regresar a junio de 1859, en donde se llevaba a cabo la batalla de Solferino, ¿pero qué ocurría?

Los hechos

El ejército austriaco fue derrotado por los ejércitos de Francia y del Reino de Cerdeña. Aquel día, después de más de quince horas de lucha, el campo de batalla tenía un aspecto realmente escalofriante.

 

 

Ante tan brutal espectáculo, un hombre de negocios suizo llamado Henry Dunant quedó impresionado y se popularizó lo que escribió:

“cada montículo, cada peñasco es escena de una lucha a muerte. Es una auténtica carnicería”. Lo más atemorizante, fue que habían alrededor de 40 mil heridos abandonados en el campo de batalla. Tenían poca  asistencia médica y fue calificada como “inútil o adecuada”.

Repudiando semejante atentado y evitando quedarse de brazos cruzados, Dunant ayudó a varios heridos.

 

 

Sin embargo, rápidamente se desesperó ante la falta de cuidados de muchos de ellos.

Un soldado herido le comentó: “si hubiera sido atendido antes podría haber vivido, pero ahora moriré”. Efectivamente, este soldado falleció.

Todo esto conmovió a Dunant tanto que escribió un libro titulado “Un recuerdo de Solferino” contando su experiencia y promovió la formación de una organización internacional de ayuda.

 

 

En 1864, en la Convención de Ginebra, se tomaron sus ideas como base para la creación de una agencia internacional de ayuda: Cruz Roja Internacional.

 

 

El homenaje 

Para proteger a los médicos y a los enfermeros que actuaban en el campo de batalla auspiciados por este organismo internacional, se decidió crear un símbolo que los identificará como neutrales.

En homenaje a Dunant, y en concreto a su nacionalidad, se tomó como símbolo una cruz roja, en homenaje a la bandera suiza: invirtiendo los colores de esta.

 

 

Suiza apoyó desde un primer momento esta iniciativa, por lo que el homenaje a su bandera tiene una doble justificación.

En 1901, Henry Dunant recibió el Premio Nobel de la Paz junto con Frédéric Passy, ante la tragedia.