Con dolor en el alma...

Entrenadores de las especialidades de las artes marciales que tuvieron participación.

Saltan al área de combate con un dolor en el alma...

Casi en pleno duelo, a tres días del fallecimiento de Karla Yaret, quien tenía 17 años de edad, se realizó la actividad que ya estaba programada, la Exhibición de Artes Marciales a beneficio de ella y su hermano Axel (quien tres semanas antes también se había adelantado en el camino). Ambos padecían cáncer.

El padre de Karla y Eduardo, el ex entrenador de kung fu Carlos Monjaraz Cruz con dolor en el corazón informa en el evento: “hace tres días que mi nena se fue…” hace una pausa, se conmueve pero lo mantiene firme ese temple de alguna manera adquirido a través de las artes marciales.

Es una noticia que, sin duda, impacta y entristece, y es que hasta hace poco más de una semana cuando fue anunciada esta exhibición altruista, Karla aún luchaba contra esta letal enfermedad.

Y ante la tragedia, una especie de bálsamo que fluye en el Gimnasio de la Universidad Regional del Sureste (Urse), sede de la actividad, es que ambos hermanos están descansando.

El profesor Carlos Monjaraz recuerda como sufrían Eduardo y Karla.

Esa imagen de las madrugadas donde gritaban del dolor y los dos se tomaban de la mano y apretaban el puño para sumar fuerza, está fresca en el padre de familia, para quien al parecer debido a lo fuerte de este proceso, parecieran no existir las palabras que sirvan como analgésico para calmar su dolor.

No está solo

Sin embargo, el ex entrenador no está sólo, no ha sido abandonado, ahí está la comunidad de las artes marciales como una mano mágica para auxiliarlo de alguna manera.

Entrenadores de las disciplinas de wushu, kung fu, aikido, jiu jit su brasileño, hapkido y karate se unieron para tal exhibición y recaudar fondos para la causa, y es que los costos económicos de los tratamientos le generaron a Carlos Monjaraz un sin fin de deudas, las que ahora tiene que ir liquidando.

Los participantes de dichas especialidades, entre ellos los karatecas del Gimnasio Bushido, se desempeñaron en el área de combate teniendo como principal arma el corazón para realizar cada movimiento de las bases de su disciplina.

Ahí estuvo también entre el público la medallista de oro en la Olimpiada Nacional (ON) 2018, la karateca Daniela Leyva, recién desempacada del nacional en Querétaro, para apoyar, para aportar en la noble causa.

Agradecdo con todos

“Quiero agradecer a las personas de gran corazón que asistieron. Hace dos meses le comenté a mis compañeros entrenadores la situación económica y moral que estaba viviendo con mis hijos y ellos amablemente organizaron el evento.

“Queda uno desgastado en todos los sentidos y ellos se han comprometido a seguirme apoyando. Tengo empeñado hasta “el perico” y quiero dejar limpia la memoria de mis hijos pagando poco a poco a todas las personas que debo

“Por supuesto, el sentimiento de que mis hijos ya no estén, es más fuerte que cualquier cosa. Su mamá está destrozada. Decayó. Estuvo al pie de la cama de ellos día y noche.

Todo el tiempo los acompañamos en sus dolores, sus gritos, y nosotros con la impotencia de de sólo darles su medicamento, ver al médico, comprar, empeñar y pedir.

“Pero pienso que ahorita ya están descansando de tanto sufrimiento, tal vez se escucha mal pero en realidad los veíamos sufrir mucho”, relata conmovido pero con temple.

Pide atención a los hijos

Por último, en su mensaje a los padres de familia, además de exhortarlos a que impulsen a sus hijos a practicar deporte, les sugiere que los chequen y cuiden.

“Yo a mis hijos los veía sanos y fuertes. Practicaron deporte. Entonces, es muy importante que chequen a los hijos porque las enfermedades no avisan.

“Agradezco mucho a los entrenadores y mis compañeros que me han manifestado que van a llegar conmigo hasta el final. Agradezco también al público que asistió”, concluye Carlos Monjaraz Cruz.