Reviven el campo con girasoles

RESCATANDO A LAS ABEJAS
Giovanna MartínezGiovanna Martínez

Las abejas se acumulan en las flores, en busca de polen

MAGDALENA APASCO, Etla.- Llegar a esta comunidad nos toma al menos 40 minutos por la carretera federal 190; es conocida por ser la cuna de hombres que forjan la cantera. Pero en la actualidad, Magdalena Apasco ha cobrado fama gracias a un hombre que decidió arriesgarlo todo por una cosecha que además de generarle recursos, coadyuva a que las abejas puedan multiplicarse.

A don Jorge Pérez Merlín, productor desde hace más de 50 años, lo invade la alegría al saber que sus girasoles florecieron, y que esto es el principio de un proyecto a largo plazo que le permita obtener incentivos.

Junto con sus nietos, don Jorge atiende a toda aquella persona que llega a su terreno a admirar los girasoles, aquellas flores que se desarrollaron hasta más de 2 metros de altura, con tallo grueso, erecto y macizo.

Innovar es la clave

Jorge Pérez Merlín es un hombre de campo, que en sus tierras ha sembrado maíz, frijol y alfalfa; la mayoría de sus productos eran de autoconsumo, pues el mercado era nulo para aquellos que siembran en sus comunidades.

Don Jorge y el asesor Carlos Barragán, del Centro de Mejoramiento de Maíz y Trigo.  FOTO: Giovanna Martínez

Fue invitado por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) para recibir acompañamiento técnico de parte de expertos para sembrar este nuevo cultivo en la comunidad.

Ninguno de los 60 campesinos creía que se podía lograr, hasta que don Jorge demostró que con paciencia y corazón, las cosas se pueden; y después de 3 meses, el girasol se levantó y floreció.

“Nadie se animaba a innovar y yo les dije 'vamos a sembrarlo', porque siempre he tenido la intención de rotar los cultivos y con esto he tenido buenos resultados”.

El campesino asegura que esta flor no necesita mucha agua, sobre todo en estos tiempos donde el líquido está escaseando, y tampoco hizo uso de químicos para poder incentivar su crecimiento.

Abejas dan esperanza

Esos largos y coloridos girasoles le dan a don Jorge la esperanza de que sus tierras vuelvan a reactivarse económicamente; sus planes a futuro incluyen continuar capacitándose y buscar otro tipo de flor que le pueda dar los mismos resultados.

Tres meses tardó el girasol en crecer y florecer.  FOTO: Giovanna Martínez

Además, ha logrado que las abejas acudan a los girasoles para que capten el polen necesario para el ecosistema. Las abejas producen miel, propóleo, jalea real, polinización de cultivos y juntan polen. Aprovecha los recursos locales y el espacio aéreo de los cultivos.

Esto ha dado la idea a don Jorge, de poder adquirir cajas colmenas para que en un futuro puedan captar la miel de estos insectos importantes para el planeta.

El productor considera que es importante la participación de los campesinos en proyectos para incentivar el campo, por lo que los invitó a incluirse en estas actividades para que se recuperen las tierras.

Temperaturas dañan cosechas

Es evidente que el cambio climático está afectando las cosechas de los productores; tan es así que las temperaturas han afectado la cosecha de maíz, frijol, entre otros.

Con la asesoría de Carlos Barragán García, don Jorge pudo sembrar girasol, planta que es beneficiada por las temporadas de calor que actualmente están pegando a Oaxaca.

Más de media hectárea fue ocupada para sembrar girasol.  FOTO: Giovanna Martínez

Esta planta es novedosa en la comunidad y ha llamado la atención de los productores; además, el girasol tiene beneficios inmediatos a una tierra desgastada por los mismos cultivos.

Los productores se interesan en un cultivo que demandará menos agua y que pudiera darles otra alternativa ante los factores climáticos que se presentan en la actualidad.

El asesor Carlos Barragán asegura que al ser un cultivo nuevo, nadie se animaba, hasta que don Jorge lo sembró y atrajo la curiosidad de los demás.

Girasol, símbolo y poder

El girasol es nativo del Continente Americano, más precisamente de Norteamérica y Centroamérica. Su cultivo se remonta al año 1000 a. C., pero existen datos​ que indican que el girasol fue domesticado primero en México, alrededor de 2600 años a. C.

Don Jorge se muestra contento con los resultados de su cosecha. FOTO: Giovanna Martínez

En muchas culturas, el girasol fue utilizado como un símbolo que representaba a la deidad del sol, principalmente los aztecas y otomíes en México, y los incas en el Perú.

Esta planta necesita mucha luz y su producción conlleva un ahorro en mano de obra por deshierbe, tiene una raíz profunda y su flor atrae a las abejas. Esta experiencia con don Jorge es el parteaguas para que otros productores se animen a cultivarlas y a largo plazo poder exportarlas generando ingresos importantes, sin intermediarios.

Familias acuden a los terrenos de don Jorge, que paciente espera sentado en su silla de madera bajo el cobijo de una sombra de árbol; ahí está de 8 de la mañana a 8 de la noche. Su flor está a diez pesos la pieza.

El reto que sigue es seguir innovando y meter otros cultivos a sus tierras, mismos que puedan seguir dandole alegría a la gente que visita el campo y coadyuvando con la naturaleza.