Ayrton Senna: en Brasil, más influyente que el fútbol

Para entender el dolor que causó la muerte de Ayrton Senna el 1 de mayo de 1994 es imposible no dejarse seducir por la fascinante personalidad de un piloto cuya figura trascendió mucho más allá de las pistas.

 

 

Para Brasil llegó a ser incluso más influyente e importante que el propio fútbol, hasta el punto que cuando la Canarinha ganó el Mundial de Estados Unidos, semanas después del accidente en el que perdió la vida, los jugadores le rindieron tributo ondeando una bandera con su imagen por la cancha.

Fue la alegría que alivió el profundo vacío que dejó el fallecimiento de un ídolo que supo combinar su espectacular talento natural al volante con un carácter enigmático y atractivo por igual.

 

 

En la zona


A lo largo de su carrera Senna ofreció un gran número de momentos inolvidables sobre las pistas, exhibiciones de conducción que a día de hoy son recordadas por desafiar la lógica.

Como su victoria bajo la lluvia de la campiña inglesa en el circuito de Donington en 1993 o cuando logró su primer título en 1988 en Suzuka, Japón.

Incluso en su primera temporada ofreció una muestra de lo que iba a ser capaz de hacer cuando en tan solo su sexto gran premio mereció ganar el Gran Premio de Mónaco en el legendario trazado del principado.

 

 

A los mandos de un modesto Toleman se encontraba con opciones de adelantar al McLaren del francés Alain Prost, reconocido como uno de los mejores pilotos de la época, cuando se detuvo la carrera por la fuerte lluvia que caía.

Fue su carta de presentación y el punto de partida de una brillante carrera que estuvo impulsada por su incansable búsqueda del éxito.

De ahí que incluso era capaz de ganar cuando no tenía el mejor auto y de lograr triunfos en momentos en los que nadie más hubiera podido.