El día que la zona de los Chimalapas ardió por más de 100 días en Oaxaca

La bruma generada por el incendio llegó hasta Texas, en Estados Unidos

Hace 21 años se registró un incendio que consumió buena parte del bosque y selva de los Chimalapas; el siniestro tuvo inicio un 19 de febrero de 1998 e impactó tanto a Oaxaca que requirió de una contingencia ambiental en la capital, más de 3 mil 600 brigadistas y hasta ayuda de Estados Unidos.

Una revisión hemerográfica reveló como el territorio Oaxaqueño ha carecido de un manejo oportuno para el combate de los incendios forestales, el caso de 1998 no fue el primero, ni el único, sin embargo la pasividad de las autoridades para atender estos percances continúa vigente.

Más de tres meses estuvo ardiendo la zona

De acuerdo con las notas periodísticas del reportero de Noticias Voz e Imagen de Oaxaca, Octavio Vélez, los incendios se prolongaron desde el 19 de febrero hasta el 9 de junio de 1998; las principales zonas afectadas fueron: Cerro Baúl, La Gloria, Cerro Azul, Mono Pelado, La Fortuna y la Zona Oriente, sin embargo al mismo tiempo se originaron otros siniestros en la Sierra Norte, en los Mixes y Sierra Sur.

No había explicación alguna para el origen del fuego pues varias de las conflagraciones se produjeron en la zona interna de la selva, lugares en los que no había acceso. Los fuertes vientos complicaban las labores de los brigadistas consumiendo así miles de hectáreas de bosques de pino, encino, mesófilo y selva húmeda.

La Bruma que llegó hasta Texas

Conforme pasaban los días una intensa nube de humo y ceniza cubrió gran parte del territorio oaxaqueño y pronto comezó a extenderse por estados cicunvecinos e incluso alcanzó el territorio de Texas, en Estados Unidos.

Esto llamó la atención del senador federal estadounidense Phill Gramm, quien urgió al presidente Bill Clinton intervenir para combatir el fuego en los Chimalapas, pues temía sobre el impacto que podría tener esta situación en la salud de miles de texanos por la bruma que cubrió gran parte del territorio. De hecho San Antonio y Corpus Christi estuvieron apunto de ser sancionados por la Agencia de Protección del Ambiente (EPA) al rebasar los niveles de contaminación en el aire.

Solidaridad de los oaxaqueños, comuneros y hasta Estados Unidos

Ante la situación que enfrentaba el sureste del país, es decir casi 50 incendios activos, la Secretaría de la Defensa (SEDENA), la Secretaría de Medio Ambiente Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP) enviaron a diversos brigadistas que hicieron equipo con comuneros de la región, así como activistas para tratar de combatir las llamas.

En los medios se solicitaba la ayuda ciudadana para recolectar herramientas, agua purificada, sueros viperinos y material para combatir el fuego. Para el 22 de mayo ya había más de mil 500 combatientes del fuego ayudados por helicópteros Bell 412, Bell 212, MI-8 y MI-17; en días posteriores se sumaría un helicóptero cisterna rentado a Canadá, así como el Heli Tank AirCrane que mandó Estados Unidos.

No fumar, no usar autos y cierre del aeropuerto en Oaxaca

A finales de mayo la situación fue complicada para la ciudad, pues la calidad del aire comenzaba a tornarse deficiente. Se respiraba cenizas y polvo, la nube negra que cubría la capital y gran parte del estado provocó la cancelación de vuelos en el aeropuerto, pues la visibilidad estaba por debajo de una milla, cuando se requieren de mínimo tres millas para poder operar.

En los medios se podía percibir la preocupación de las autoridades de salud, pues fue cuestión de días para que los 101 IMECAS máximos permitidos fueran superados por la bruma llegando hasta loas 270 en la zona este de los Valles Centrales.

El Sector Salud recomendó evitar estar en lugares al aire libre, no fumar, no hacer fogatas y hasta evitar consumir alimentos al aire libre, entre otras medidas.

Apagan el fuego e inicia el Mundial “Francia 98”

Desde el 24 de mayo las autoridades declaraban superada la contingencia, sin embargo los hechos apuntaban a otra versión; incluso hubo una división entre los comuneros de Chimalapas, pues una fracción señaló que ya no continuaría con el combate al fuego ante la omisión de las autoridades, mientras que otros 400 pobladores nunca dejaron de luchar par salvar la montaña y evitar que se convirtiera en un desierto.

La opinión pública fue adormecida gracias a que el mundial estaba por iniciar, sin embargo la información documentada por los medios y la propia memoria colectiva, sobretodo con los hechos de las últimas semanas, no olvida como el fuego ha atentado con los principales pulmones de Oaxaca.