Luz del Mundo irrumpe en el Congreso de Oaxaca

La Luz del Mundo llegó al Congreso estatal y no, no para iluminar a los diputados que mantienen un tono grisáceo. La Iglesia del Dios Vivo Columna y Apoyo de la Verdad La Luz del Mundo llegó a la sede del Poder Legislativo para exigir diálogo con el Estado con el pretexto de un foro sobre libertad religiosa y Estado laico.

Pero no solo eso, una comisión de diputados compuesta por la presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) Laura Estrada Mauro, el presidente de la mesa directiva César Morales Niño y los diputados Horacio Sosa Villavicencio y Gloria Sánchez López, les abrieron las puertas e inauguraron y clausuraron el evento de una iglesia evangélica en la Cámara de Diputados.

¿Sabrán los diputados que ceder el auditorio e instalaciones del Congreso a esta asociación religiosa contraviene el principio de separación del Estado y las iglesias, establecido en la Constitución federal y la ley de asociaciones religiosas? Si lo saben, confiaron en la gracia divina para violar las leyes. “Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?” creyeron los ínclitos legisladores.

Secta que se reveló en sueños

Claro, el evento se trató de disfrazar con el membrete de la Asociación de Profesionistas Empresarios de México Asociación Civil (APEM), que dirige a nivel nacional el Dr. Naasón Joaquín García, y además es el dirigente de la Luz del Mundo, una iglesia fundada en 1926 en Jalisco por Eusebio Joaquín González tras haber recibido una revelación divina en sueños, en un entorno pentecostal (se había unido unos pocos antes a la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús), que abandonó después para fundar su propia secta.

Creyentes de que constituyen la primitiva Iglesia fundada por Jesucristo, mantienen una actitud de intolerancia contra los católicos, las preferencias sexuales no tradicionales, así como el respeto de las libertades de las mujeres.

Desde el acceso al vestíbulo del edificio del Congreso los hermanos, -así se reconocen-. tomaron posesión del inmueble. Ellos llevaban los registros de participantes, controlaban los accesos, multiplicaban sillas en el auditorio y también organizaban las entrevistas a los ponentes, todos invitados de primer nivel y todos, cosa rara, agradecidos de la invitación del Congreso de Oaxaca al evento. Beatriz Pagés Rebollar, Pauline Capdevielle, Rodolfo Casillas Ramírez, Bernardo Barranco y Ariel Corpus Flores fueron puntuales en el reconocimiento.

Inducción del voto

Ellos aportaron una explicación, que puede clarificar el origen del evento: ante la falta de credibilidad y una base social que respalde sus futuras aspiraciones políticas, muchos políticos recurren a las iglesias para, primero, hacer creer que su cargo tiene algún designio divino y, segundo, negociar el voto cautivo que mantienen los líderes religiosos. O sea, tontos, tontos, no son.

Por eso al final del evento, se rompieron formas y se quitaron caretas. Entonces, la ex diputada federal por Oaxaca del Partido Nueva Alianza, Karina Sánchez Ruiz y ferviente integrante de la Luz del Mundo, con el pretexto de entregar reconocimientos a los participantes, leyó un discurso supuestamente en defensa del Estado laico a la sombra del prócer liberal Benito Juárez García y se pronunció por el respeto absoluto de la separación de Estado e iglesias. Desde una palestra situada justo debajo de la efigie del indio de Guelatao y, al lado, una impresión de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917.

De esta forma si los diputados no obtuvieron las gracias de la divinidad por ceder el Congreso a la iglesia la Luz del Mundo, si podrán pedir el voto de los hermanos en el próximo proceso electoral.