Duplica área de Oaxaca daño por incendios

Aún se mantienen incendios vigentes en territorio oaxaqueño

Para la superficie boscosa los incendios forestales tienen un alto costo ambiental. En Oaxaca en promedio cada año se afectan 15 mil hectáreas, de las cuales en unas dos mil o tres mil hectáreas el daño es más severo.

Lo que el fuego demora unas horas o días en calcinar, a un bosque le lleva 15, 20 años o hasta 50 años en regenerarse.

El ex gerente de la Comisión Nacional Forestal y consultor ambiental, Salvador Anta Fonseca, recuerda el peor caso: 17 incendios en la selva tropical de la zona de Chimalapas durante 1998, de los cuales todavía no terminan de revertirse los daños, en la misma zona donde hay un nuevo incendio que alcanzará dos semanas activo.

En su documento La construcción social de la deforestación en México: Los incendios de 1998 en la Selva Tropical de los Chimalapas, David Barkin Miguel y Ángel García señalan que 210 mil hectáreas de las 600 mil que conforman los municipios indígenas de Santa María y San Miguel Chimalapas, tuvieron algún daño, pero el Gobierno del Estado lo minimizó en 25 mil hectáreas.

Bosque virgen

De esas 210 mil hectáreas, 19 mil 126 se localizaba en la alta montaña y bosque de niebla, pero 18 mil eran bosque de niebla virgen.

De esos incendios, Anta Fonseca hizo notar que los bosques mesófilos o enanos de los Chimalapas “todavía se están recuperando” y el proceso podría tardar hasta 50 años.

Por los servicios ambientales y la biodiversidad que posee, la zona de los Chimalapas requerirá una buena evaluación de los daños y monitoreo.

Evaluar daños

Con un año complicado en cuanto a incendios forestales, las autoridades están obligadas a evaluar “qué está pasando y cuáles son los impactos con cada uno”, los cuales son diferenciados de acuerdo a la región en donde se presentan y el tipo de ecosistema que ahí existe.

“Cuando sólo afecta la superficie herbácea es más fácil revertir los daños, pero cuando afecta las copas o el arbolado entero, demora más años”.

Centrar en una causa la razón del incremento de los incendios forestales en este 2018 como las altas temperaturas por el cambio climático, sería restar importancia a las acciones de tumba roza y quema asociadas a la agricultura, la cacería de animales con fuego, las fogatas o la quema de basura en zonas cercanas a bosques.

Incluso, Anta Fonseca consideró el impacto por la transición del Gobierno Federal que además redujo el presupuesto a la Conafor.

“No estoy seguro si la pasada administración dejo todo previsto para que en este año se previnieran y atendieran los incendios forestales, seguramente tienen problemas de operación, todos se están atendiendo, pero no sabemos si lo hacen con oportunidad y si las autoridades estatales participan activamente para permitir una atención más eficiente”, se preguntó.