...Y el gozo, se fue al empeño

Erick DíazErick Díaz

El Monte de Piedad recibe a pignorantes que han vuelto de vacaciones

Luego de la Semana Santa, oaxaqueños recurrieron a las casas de empeño en busca de recuperarse financieramente por el gasto generado en la primera semana vacacional; en contraparte, prestadores de servicios se quejaron de que éste haya sido el peor lapso vivido en los últimos años.

Vale la pena el empeño

A pesar de que todavía queda una semana de descanso, en la capital reina la tranquilidad; y mientras una parte de la población acude al Montepío para empeñar sus pertenencias y concluir la quincena sin contratiempos, los negocios y calles lucen desoladas.

Rocío es ama de casa; junto con su enorme familia decidieron tomar vacaciones y trasladarse al Istmo de donde son originarios, pero este lunes no hubo más remedio que empeñar sus alhajas.

“Lo que antes daba pena, hoy es una práctica común; todo mundo llega aquí en momentos de apuro o para reponerse de los gastitos como este que tuvimos; la situación en Oaxaca no es la misma; cada vez es más difícil sobrevivir con los salarios que hay, pero también hace falta distraerse, así que vale la pena el empeño”, comentó a Noticias.

Agregó que para disfrutar el periodo de descanso, los integrantes de su familia que ya cuentan con un salario, participaron en el ahorro que durante un año hicieron para poderse dar el lujo de pasear tres días.

“Fueron como 30 mil pesos los que nos gastamos; pero insisto, no todo es trabajo, también merecemos distracción y salir de la rutina. Lo malo es que para reponernos tendrá que pasar otro año por lo menos”, manifestó.

Caso contrario el de Concepción, cuya necesidad de mantener a flote su economía, impidió que paseara con la familia esta Semana Santa.

“Este año de plano no se pudo, somos de los que prevemos, porque sufrir después de unas vacaciones no tiene caso. Pero lo cierto es que no son tiempos para ello, solo salir a dar la vuelta aquí implica un fuerte gasto y pasear en la playa ni soñarlo por el momento; preferimos trabajar para que no falte la papa”, expresó.

Semana Santa 2019, la peor temporada

Según prestadores de servicios, la actual temporada vacacional es la peor de muchos años, lo que puede ser reflejo de la falta de proyección de Oaxaca, el desprestigio que se provoca por la inestabilidad social y la crisis que atraviesa el país.

“Además, la competencia desleal nos afectó mucho; la Semana Santa no estuvo como la esperamos, en años anteriores estuvo mejor; para nosotros, los periodos vacacionales son la esperanza, pero ahora de plano se puso fea la cosa”, aseveró Rolando, taxista de la ciudad.

De su lado, Paulina, encargada de un restaurante del centro de la capital, confirmó que la presencia del turismo decreció a tal grado que desde este domingo, colapsó el movimiento económico en la ciudad.

“De por sí no hubo suficiente gente, esperábamos una ocupación mayor; en el caso nuestro fueron pocas las mesas ocupadas en estos días y desde el domingo, de plano nada. Cuando salimos a repartir volantes, no vimos tanto turismo”, indicó.

Consideró que hacen falta estrategias que frenen la imagen que tiene Oaxaca como zona de conflictos políticos y sociales, y proyectar actividades que interesen más a los visitantes.

En coincidencia, Virginia, responsable de un grupo de “andabuses”, dedicados al paseo de turismo en la capital, reconoció que la baja es de llamar la atención.

“Sí, esperábamos una temporada mejor, aunque sabemos que este periodo no se puede comparar con Guelaguetza por ejemplo, porque la gente prefiere playa, pero no había estado tan baja como en otros años; desafortunadamente, aunque se niegue, los bloqueos, marchas y plantones inhiben la presencia de los visitantes y algo debe hacerse para evitarlo”, puntualizó.

En los pequeños comercios también se deja sentir la recesión; en este caso, Estela, quien tiene una pequeña tienda, aseguró que el gasto hecho por los vacacionistas locales, les pega irremediablemente.

"La semana de Pascua y la siguiente quincena son terribles, porque la recuperación del gasto es lenta; este año se siente peor, ya ni decir que a puro huevito se van, ahora a ver cuánto nos suben los precios, pero de que la crisis viene dura, ni dudarlo", concluyó.