Velas reactivan la economía de Juchitán

El próximo 29 de de abril comienzan las velas con la de San Pedro Cantarito

JUCHITÁN, Oaxaca.- Sagrario Nagaya es una comerciante de bolsas de mandado de lona que traen impresas el anuncio de comercios y también recuerdos de capitanas y capitanes de las regadas; el año pasado le fue muy mal porque no hubo velas; para este año visita a los futuros portaestandartes para ofrecerles sus productos.

Aunque reconoció que hay menos capitanes que en otros años, apenas se está recobrando la economía luego del sismo de septiembre; aseguró que ya ha recopilado varios pedidos para sus bolsas.

Así como el caso de Sagrario Nagaya, otros oficios y comercios esperan que en las festividades de mayo se recuperen, luego de que el año pasado éstas se suspendieran dejándolos sin trabajo.

Es el caso de los que adornan los carros alegóricos que desde ahora empiezan a trabajar los modelos en los que irán montados capitanas y reinas de las velas de mayo, que comenzará el 29 de de abril con la Vela de San Pedro Cantarito.

Luego de que en mayo del año pasado descansaran los corceles de los ranchos de la ciudad, están ya otra vez en renta para los capitanes y sus acompañantes; desde días previos, los futuros jinetes que aventarán plásticos a diestra y siniestra ya acudieron a apartar sus caballos.

Los campesinos que aún conservan sus carretas también serán solicitados; antes, la tradición contemplaba ofrecerles en pago a su incorporación a la regada pan y chocolate, actualmente se les paga con dinero.

Se unen a esta reactivación económica por las velas, los músicos, tanto bandas como conjuntos musicales que amenizarán convites y fiestas, los fotógrafos, las cocineras y sus ayudantes, meseros, las que rentan sillas y organizan banquetes.

Las tiendas de plásticos de todo tipo, las estilistas, la tiendas de ropa típica y guayaberas, las zapaterías, las vendedoras de flores y tocados, los vendedores de sombreros, las costureras que confeccionarán los trajes de las capitanas y las reinas y los pintores de estandartes.

Se agregan los coreógrafos que preparan los pasos de baile de las reinas, los bailarines acompañantes, las bandas de guerra, hasta los lustradores de zapatos, esperan la vuelta a la costumbre luego de un año aciago.