"Los Estranguladores de Hillside"

Bianchi y Buono mataron a varias mujeres jóvenes

La ciudad de Los Ángeles está considerada una de las capitales del asesinato serial en Estados Unidos. Cuando las víctimas pertenecen a grupos de prostitutas, los delitos pueden pasar desapercibidos durante meses.

Fue lo que ocurrió entre octubre y noviembre de 1977, periodo en el que tres prostitutas fueron estranguladas y “tiradas” desnudas en las colinas de Hillside al noreste de la ciudad.

Todo cambió en la semana de Acción de Gracias, al ser hallados los cadáveres de cinco mujeres jóvenes en las colinas del parque Glendale-Highland. De las nuevas víctimas –una de las cuales tenía 12 y otra 14 años– ninguna era prostituta, sino hijas de familia que habían sido raptadas en sus barrios de clase media.

Acuñan sobrenombre

El término “Estrangulador de las Colinas” fue acuñado de inmediato por los medios, aunque la policía estaba convencida de que más de una persona había participado en los hechos.

El 20 de noviembre de 1977, el sargento de homicidios Bob Grogan, del Departamento de Policía de Los Ángeles, fue enviado a un paraje oscuro de las colinas entre Glendale y Águila Rock. Encontró el cuerpo de Kristina Weckler, de 20 años; completamente desnuda y presentaba marcas de ligaduras en sus tobillos, muñecas y cuello.

Cuando Grogan volteó el cadáver, éste rezumó sangre del recto. No había rastros de perturbación en el follaje, por lo que el detective concluyó que el asesinato ocurrió en otra parte y que un hombre –o dos– había transportado el cuerpo antes de abandonarlo en el césped.

Pocas horas después, al otro lado de la misma colina. Los cadáveres de dos muchachas fueron hallados en un basurero por un niño de nueve años. Las jóvenes fueron identificadas como Dolores Cepeda, de 12 años, y Sonja Johnson, de 14. El 23 de noviembre, el cuerpo de Jane King, de 28 años, fue encontrado cerca de Los Feliz, en una de las rampas de la carretera Golden State.

El martes 2 de noviembre, Grogan viajó a las colinas circundantes de Mount Washington. En una calle yacía el cuerpo desnudo de Lauren Wagner, de 18 años, el cual tenía la marca de los estranguladores. Pero había algo diferente en la escena del crimen: un poco de líquido pegajoso y brillante que había atraído a las hormigas. Si la sustancia fuera semen o saliva existía la posibilidad de determinar el tipo de sangre de alguno de los asesinos.

El 17 de noviembre, Yolanda Washington fue violada y estrangulada. Casi dos semanas después, el sargento Frank Salerno, un detective del Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles, acudió al poblado de La Crescenta, al norte de Glendale, a investigar el homicidio de una mujer.

El cuerpo tenía marcas de ligaduras en las muñecas y tobillos, así como en el cuello. En uno de los párpados, Salerno halló una pequeña pelusa que el detective salvó para que fuera analizada por los expertos forenses.

Desaparecne dos mujeres

A mediados de diciembre la policía acudió a un lote baldío de la calle Alvarado, donde yacía Kimberly Diane Martin, una joven que había trabajado para la “agencia de modelos” Clímax. El 16 de febrero, Cindy Hudspeth fue asesinada. Su cuerpo estrangulado y violado fue colocado en la cajuela de su Datsun y arrojado desde la cima de Angeles Crest.

El 12 de enero de 1979, la policía en Bellingham, en el estado de Washington, recibió el reporte de que Karen Mandic y Diane Wilder, ambas estudiantes de la Universidad de Washington Occidental, habían desaparecido. Karen recientemente había aceptado un empleo de niñera en Bayside, un barrio adinerado de la ciudad.

El trabajo se lo había recomendado un guardia de seguridad, que era amigo tanto de Karen como de Diane. La policía contactó al guardia de seguridad, pero éste negó conocer a las universitarias.

Un ama de casa reportó un carro abandonado que había visto cerca de su casa, en una zona boscosa. Dentro del carro estaban los cadáveres de Karen Mandic y Diane Wilder. Ambas habían sido estranguladas.

Mientras los cuerpos eran conducidos a la morgue local, Mangan ordenó que citaran a declarar al guardia de seguridad que decía no conocer a las víctimas. Al llegar a la oficina, el detective saludó al sospechoso. Su nombre era Kenneth Bianchi.

La investigación

La policía de Bellingham ordenó una investigación forense de primera clase. Los peritos recolectaron hasta la más mínima fibra, así como vellos púbicos, polvos, líquidos y cabellos. Mientras tanto, Bianchi permaneció detenido, labor que se facilitó cuando los detectives encontraron objetos robados en la casa del sospechoso.

Terry Mangan recordó el caso de los estranguladores de las colinas de Los Ángeles y se puso en contacto con las autoridades de esa ciudad.

Las evidencias reunidas trazaron un círculo ominoso alrededor de Kenny Bianchi. La joyería encontrada en el hogar del sospechoso empataba con las piezas que habían pertenecido a varias de las víctimas.

Días después, Mangan recibió la llamada de un abogado llamado David Wood, quien había rescatado a dos muchachas, Becky Spears y Sabra Hannan, de Bianchi y su primo, Angelo Buono, quienes las forzaban mediante amenazas y golpes a trabajar como prostitutas.

Kenneth Alessio fue regalado

Kenneth Alessio Bianchi nació el 22 de mayo de 1951 en Rochester, Nueva York. Su madre biológica fue una prostituta alcohólica que regaló a su hijo a unos cuantos días de que éste viera la luz. Frances Bianchi y su esposo, un obrero de una fábrica de zapatos, lo adoptaron.

Durante su juventud se enredó con cuanta mujer conoció. Se casó joven, pero a causa de su inmadurez el matrimonio duró sólo ocho meses.

Trabajó en diversas empresas de Rochester como guardia de seguridad, un empleo que le permitía robar objetos que regalaba a sus novias. El robo fue el causante de que cambiara de trabajo, hasta que ya no hubo dirección hacia dónde moverse en Rochester. Se fue de la ciudad a finales de 1975, a los 26 años, y dirigió su destino hacia Los Ángeles, donde vivía su primo Angelo Buono.

Angelo Buono era un hombre feo, además de vulgar, ególatra, ignorante y sádico. Sin embargo resultaba muy atractivo a las mujeres y muchas lo apodaban El Semental Italiano. Había estado casado varias veces y tenía una gran cantidad de hijos, a algunos de los cuales violó. Cuando la policía lo interrogó por primera vez, Buono estaba en sus 40 años, traía el cabello pintado de negro, le faltaban varios dientes y una gran nariz.

Buono nació en Rochester, Nueva York el 5 de octubre de 1934. En 1939 se mudó, junto con su madre y su hermana, a Glendale, California. A los 14 años, Buono ya había violado y sodomizado a varias jóvenes.

Después de una batalla legal de varios años, en la que desfilaron casi 250 testigos, en audiencias públicas, en noviembre de 1983 Kenneth Bianchi y Angelo Buono fueron sentenciados a vivir por siempre en la prisión.

El 21 de septiembre de 2002, a los 67 años, Angelo Buono fue hallado muerto en su celda de la prisión estatal de Calipatria, en el estado de Washington. La causa de su muerte fue un ataque cardiaco. Kenneth Bianchi continúa en la cárcel de Walla Walla, también en Washington.