Investigan a robacarros detenidos en la Mixteca

Son cuatro los detenidos por el crimen de la mujer

Los presuntos responsables de la muerte de María del Rosaro N, madre de Bruno, el niño abandonado en Perisur de la Ciudad de México, fueron detenidos y el móvil fue el robo de la camioneta la cual fue localizada en la comunidad de San Martín Peras perteneciente a Juxtlahuaca en la Mixteca oaxaqueña.

Por ello, las investigaciones continúan con la finalidad de desarticular la organización delictiva que opera desde la capital del país y con conexiones en el estado de Puebla y Oaxaca, donde comercializan las unidades de motor.

De acuerdo con información difundida en medios nacionales, a  la mamá de Bruno, el niño abandonado el 25 de marzo en periférico Sur, la mataron por robarle una camioneta, que ni siquiera era de ella. La madrugada de este domingo, tres de sus homicidas fueron detenidos.

Se trata de toda una banda que se dedicaba precisamente a robar camionetas en la Ciudad de México y entregarlas en Oaxaca, sobre pedido y que las corporaciones policíacas no habían detectado para frenar el ingreso de unidades de motor robadas a comunidad de Santiago Juxtlhuaca, Silacayoapam y Huajuapam de León.

El primer hombre en ser capturado por este caso se llama Eduardo “N”.

Fue quien se llevó a Bruno y lo dejó afuera del centro comercial Perisur, la noche del 25 de marzo. A él lo atraparon la semana pasada y confesó dónde habían tirado a su víctima.

Los otros tres, son Ignacio “N”, Jovanhy “N” y José Alfredo “N”. A ellos los capturaron ayer en la alcaldía de Magdalena Contreras.

Los dos primeros, fueron quienes mataron a tiros a la mujer y finalmente se deshicieron de ella, revelan las investigaciones.

De acuerdo con las indagatorias de la Procuraduría General de Justicia de la ciudad (PGJCDMX) todos formaban parte de una banda que se dedicaba a robar camionetas de redilas y de carga, para trasladarlas y venderlas en Oaxaca.

La declaración de Eduardo

Aunque acostumbraban a robar unidades de ese tipo, las personas a quienes se entregaban en aquel estado, les dijeron hace un mes que consiguieran algo “más nuevo”. Por eso la banda se molestó y acordó cambiar de vehículos. Así lo contó Eduardo, el primero de los detenidos.

Fue así como decidieron robarse la camioneta en la que viajaba María aquella noche del 25 de marzo. Era una Nissan, placas E75ATN, que pertenecía al Sistema de Aguas de la Ciudad de México, donde ella trabajaba.

A decir de Eduardo, tras interceptar la camioneta y bajar a Bruno de ahí, pensaron dejarlo en la zona Topilejo. Sin embargo, cambiaron de opinión y prefirieron ir hacia Periférico y abandonarlo ahí.

El hombre detenido por la Procuraduría capitalina aseguró que él no supo con exactitud cómo fue que mataron a María. Según dijo, él se fue con el niño mientras sus cómplices se llevaron a la mujer.

Poco después, relató, se reunió ya con el resto de su banda. Entonces le contaron que cuando se la llevaron, ella se defendió y por eso la mataron a balazos. Al final la dejaron abandonada en una zona boscosa.

Ante las autoridades de la Fuerza Antisecuestros, (FAS), Eduardo aseguró que no sabía el lugar exacto en dónde sus cómplices dejaron a la mujer. Sin embargo, les dijo la zona.

La semana pasada, elementos de la Policía de Investigación acudieron al lugar, pero no pudieron hallarla. Tuvieron que regresar al día siguiente, y llevar perros entrenados para ubicarla la tarde del jueves 18 de abril.

El hombre confesó ante las autoridades quiénes eran sus cómplices.

Les dio algunos nombres, apodos y hasta teléfonos y lugares donde poder hallarlos.

Tres días después, agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana capturaron al resto de la banda.

Según los reportes ayer por la madrugada, agentes de la dependencia los hallaron con drogas, en la alcaldía Magdalena Contreras. Tras detenerlos fueron puestos a disposición de la Fiscalía Central contra el Narcomenudeo.

A pesar de ello, la vicefiscalía de la zona de la Mixteca no ha ahondado en investigar quienes son los integrantes de la organización delictiva.