Tomás: performance para niños siniestros

Liliana Alberto es la narradora, en "Tomás: performance para niñxs siniestros", se presenta esta noche en La Locomotora

Dirigido por Saúl López Velarde Pazos, Tomás: performance para niñxs siniestros lanza una pregunta: Después de la vivencia radical de la fragilidad, ¿qué es lo que queda para Tomás?. Se trata de un montaje que se presentará esta noche en el Foro Escénico La Locomotora, como parte de su cartelera de abril.

En palabras de su director: "Tomás, es un niño de trapo, objeto de burlas de sus muy crueles compañeros, que señalan aquellas partes de su cuerpo que causan risa y desaprobación, en primer lugar su cabello, negro y crespo. Vemos a Tomás borrar su cuerpo bajo una serie de acciones que lo conducen hacia la autodestrucción, dejando un largo rastro rojo".

El cuento está escrito con tal crudeza que la metáfora que transmite el libro es muy directa, puede ayudar a conectarnos con los que padecen alguna forma de maltrato. Tiene su origen en una breve noticia publicada en un diario belga, un chico de trece años se quita la vida después de haber sido molestado por otros niños.

En este performance, la Compañía Fantasma hace un ejercicio de disección del álbum ilustrado JUUL, De Maeyer & Vanmechelen, haciendo visible las huellas que dejan las ausencias, dispuestas a ser completadas por el sonido y la voz, abriendo portales que nos llevan hacia lo desconocido, a lo absurdo que poco a poco va alcanzando una lógica impecable.

Dentro de una atmósfera siniestra, entre voces, ruidos, escrituras y agudos cantos de un serrucho, la Compañía Fantasma integrada por Liliana Alberto como narradora, Sonia Díaz y Nuco Díaz en musicalización, Conrado Ramos y Sam Wright en la manipulación de títeres. A lo largo de esta pieza vemos desarrollarse una actual, trágica y reflexiva narrativa para chicos y grandes.