La tradicional Semana Santa en Tututepec

La Semana Santa en San Pedro Tututepec, Oaxaca, tiene sus tradiciones y costumbres, tanto como quizá otros lugares las tengan; en este lugar de la región de la Costa chica oaxaqueña, tienen su forma de cómo llevar a cabo las festividades religiosas en la región; lo hacían con una efervesencia católica, de lo cual aún conservan algo.

La elección de los haracués

Las preparaciones en la elección de los apóstoles se realiza a través de los señores ancianos, quienes deciden sobre qué niños o jóvenes son los elegidos para “haracués“ en mixteco; en español, apostóles, a quienes les lavará los pies el supuesto representante de Cristo.

Antes de llevarse a cabo la comida que han preparado las cocineras, dispuestas para realizar la gastronomía que seguramente será muy deliciosa, los apostóles irán vestidos a la usanza de la época en que Jesús estuvo entre nosotros.

Después de esta ceremonia que se realiza el Jueves Santo, el Viernes Santo viene el Encuentro; la procesión se lleva a cabo, por un lado de ambos empedrados se inicia con mucha organización; desde el templo sale Jesús con su madero, cargado por los señores, acompañados de los apóstoles.

Por el otro lado baja la Virgen María, cargada por mujeres, todas vestidas de negro, en señal de pésame, acompañando a una madre en su dolor, quien peregrina en búsqueda de su amado hijo.

Jesús va camino al Barrio de la Playa, mientras María camina por el centro dando la vuelta por el cerrito, hasta llegar frente al templo donde el espacio está rodeado por toronjiles, cuya sombra sirve para cubrirse de los rayos del sol.

Jesús también llega al mismo lugar donde las imágenes se colocan una frente a la otra para que inmediatamente salga el sacerdote e inicie el Sermón que en aquella época había un buen orador, el bien recordado por todo el pueblo, el presbítero Guillermo Valle, quien explicaba de una manera conmovedora el pasaje histórico bíblico, que hacía estremecer los sentimientos de las personas, porque este personaje inolvidable, describía la angustia de María por encontrar a su hijo después de tantos azotes e insultos recibidos.

El Encuentro

Mientras Jesús permanecía en silencio hasta resonar las palabras de la mujer diciendo: “¡Hijo mío, qué te han hecho!" En ese instante conmovedor y dramático, las imágenes las acercan, casi juntas, donde tal vez María quiere abrazar a su hijo con todo el amor que brota de su corazón, el dolor, el sentimiento, la imaginación estremecen los corazones; en tanto que los ojos de las mujeres se humedecen, ante la palabra que golpea sus sentimientos más profundos, por la histórica vida de Jesús, quien padeció por todos nosotros.

Don Memo Valle, lo recordaremos siempre como uno de los mejores oradores del clero mexicano, ya no existió otro como él. Tal vez en el pasaje bíblico traía a su memoria los recuerdos de su madre, mientras vivió a su lado, pues se notaba su descripción viviendo el pasaje histórico de todos los tiempos, pero que cada año conmemoramos de esa manera.

Desde luego, algunos personajes imitan con vestimentas a los judíos o la soldadesca de esa época; unos van en sus caballos, otros solo caminan el trayecto de las calles principales del pueblo. Estoy describiendo la época de los años 60 que yo viví.