Agobia inseguridad a 3 de 4 oaxaqueños

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

La noche y la oscuridad convierten a diferentes zonas de la ciudad en inseguras.

El 74.2 por ciento de la población mayor de 18 años siente que vivir en Oaxaca es inseguro. A pesar de que de diciembre de 2018 a marzo 2019 registró un ligero decremento de 2 por ciento, el porcentaje se establece por arriba del promedio nacional.

Además, de acuerdo con las más recientes cifras del a Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), que realiza el Instituto Nacional de estadística y Geografía (INEGI), el 34.7 por ciento de la población de 18 años y más tuvo de manera directa, durante el primer trimestre de 2019, algún conflicto o enfrentamiento con familiares, vecinos, compañeros de trabajo o escuela, establecimientos o con autoridades de gobierno.

Terror hasta en casa

Habitantes de la capital del estado indicaron en sondeo que incluso sienten inseguridad en sus propias viviendas debido a que alguna persona conocida ha sido víctima de robo a casa habitación o presenciado un asalto en su colonia.

“En todo lugar se siente inseguridad, ya no hay un lugar seguro, ni en la calle, ni en la casa, un restaurante o en un hospital, ya no nos sentimos a gusto o afirmar que no va a pasar nada. Es una cosa terrible que estamos viviendo. La delincuencia ya rebasó a la policía y a la misma ciudadanía”, señaló Laura Hernández, presidenta del Comité de Vida Vecinal del Bario La Noria.

Uno de los ejemplos de cómo la inseguridad ha trastocado todos los espacios públicos y privados -dijo- fue el reciente asalto al hospital General de Zona Número 1 del instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ubicado en esta capital en donde familiares de las personas internadas, fueron despojados de sus pertenencias.

La ENSU indicó que el 66.4 por ciento de la población de 18 años y más, residente en las ciudades objeto de estudio, manifestó que durante el primer trimestre de 2019 modificó sus hábitos cotidianos de salir a la calle. La mayoría determinó evitar llevar cosas de valor como joyas, dinero o tarjetas de crédito.

Otros 58.2 por ciento reconoció haber cambiado hábitos respecto a “permitir que sus hijos menores salgan de su vivienda”; el 55.5 por ciento cambió rutinas en cuanto a “caminar por los alrededores de su vivienda, pasadas las ocho de la noche” y 38.3 por ciento cambió rutinas relacionadas con “visitar parientes o amigos”.

Con respecto al cuarto trimestre 2018 se tiene un aumento estadísticamente significativo de 5 puntos porcentuales respecto a cambio de hábitos como llevar cosas de valor, de 3.7 puntos porcentuales respecto a visitar parientes, de 2.3 puntos porcentuales respecto a caminar por los alrededores de su vivienda y de 2 puntos porcentuales respecto a permitir que menores salgan de su vivienda.