Jesucristo es la salvación para los enfermos

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los enfermos elevar su mirada y ver a Jesucristo para lograr su salvación.

“En esos momentos duros y difíciles, mire al que extendió sus brazos en la cruz para salvarse”, pidió.

En la homilía de la Misa de la Unción de los Enfermos, oficiada en la Catedral de la Asunción, el mitrado sostuvo que un enfermo cuando pone su mirada en el crucificado, une su sufrimiento a la pasión de Cristo y eso, se convertirá en una gracia para su salvación.

“El sufrimiento de nuestro señor en la cruz, fue salvación y gracia para salvarnos, santificarnos y reconciliarnos con Dios”, añadió.

Por eso–asentó–, “muchas veces dicen los enfermos ‘si me elegiste para sufrir, te ofrezco mi sufrimiento si de algo sirve’ y así se sienten reconfortados, porque experimentan que no están solo en ese sufrimiento”.

Además, subrayó que los enfermos no pueden considerar su enfermedad como un castigo divino de Dios.

“No se equivoque, las enfermedades son deficiencias, porque no tenemos un cuerpo perfecto”, anotó.

También, pidió no olvidar las obras de misericordia y visitar a los enfermos para unirse en oración por su salud y fortaleza.

“Vaya a visitarlos, sea capaz de mirar en sus rostros al rostro de nuestro señor”, recalcó.

De igual manera, demandó a quienes atienden a los enfermos actuar con paciencia y caridad.

“Vale la pena ese desgaste, vale la pena ese sufrimiento, es gracia y salvación, así se va conquistando el cielo”, apuntó.

El sacramento

Durante la misa, el arzobispo Vázquez Villalobos administró el sacramento de la unción de los enfermos a decenas de personas que acudieron a recibir esa gracia especial para enfrentar las dificultades de una enfermedad grave o vejez.

De acuerdo con la religión católica, la unción une al enfermo a la Pasión de Cristo para su bien y el de toda la Iglesia.

Además, obtiene consuelo, paz y ánimo, así como el perdón de los pecados, restablece la salud corporal y prepara para el paso a la vida eterna.