Agua, estandartes y fe, en Oaxaca

La procesión de estandartes tiene como fin mostrar la fe y devoción de los fieles creyentes oaxaqueños

Como cada año, decenas de feligreses celebraron al Señor de las tres caídas, en el barrio de Xochimilco de la ciudad de Oaxaca.

La bendición de aguas que se reparte a todos los presentes atrajo la atención de turistas nacionales y extranjeros.

La tradición establece que en el pasado, a los creyentes que acudían a misa durante el martes santo, se les obsequiaba un vaso con agua para saciar la sed, pues la mayoría provenía de comunidades alejadas de la ciudad.

Sin embargo, con el paso de los años, la población que en este lugar vive introdujo diversos sabores para el gusto de los creyentes.

Minutos después de las 4 de la tarde, al término de la bendición, las familias empezaron a regalar agua de chilacayota, jamaica, mango y horchata, además de nieves y paletas de hielo a todos los presentes, aunque no fueran creyentes católicos.

A diferencia de otros años, en esta ocasión los asistentes tuvieron que llevar un vaso de plástico, para evitar el uso de desechables, para el cuidado del medio ambiente.

La repartición de agua tiene lugar en el atrio del templo de Xochimilco, tras culminar una misa que inicia a las 3 de la tarde.

Desfilan con estandartes

La procesión solemne de estandartes y relicarios del Santísimo Rosario de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca se desarrolló la tarde de ayer.

El desfile avanzó minutos después de las 19:00 horas sobre la avenida Independencia para culminar en la catedral de la ciudad.

Como parte de las actividades de la Semana Santa, los estandartes permanecerán en exhibición al interior de la catedral y serán parte de la procesión del silencio que cada año se desarrolla la tarde del viernes santo.

La procesión tiene como fin mostrar la fe y devoción de los fieles creyentes oaxaqueños.

La tradición se remonta al siglo 16 y, de acuerdo con especialistas, un estandarte representa a un grupo de feligreses de distintas comunidades, parroquias, templos y colonias que se unen a través del Santo Rosario para estar más organizados.