Impacto de violencia equivale a ingreso de seis meses por persona

La violencia en la entidad tiene un impacto negativo directo en la economía.

En Oaxaca el impacto per cápita de la violencia representa 36 mil 484 pesos, lo que equivale a 177.6 salarios promedios vigentes en la entidad, tomando como base dos salarios mínimos de 84.49 pesos, es decir los ingresos de casi seis meses de un trabajador.

De acuerdo al Índice de Paz México (IPM) 2019, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP),el impacto total de la violencia en la entidad asciende a 176 mil 600 millones de pesos.

El documento informa que en el 2018 el impacto económico de la violencia en el estado asciende a 48.5 por ciento del Producto Interno Bruto.

El informe que realiza una estimación del impacto económico de la violencia sobre la economía mexicana, y hace hincapié en la necesidad de aumentar la capacidad y la inversión en el sistema de justicia penal, precisa que Oaxaca obtuvo una calificación de 2.482 de calificación general del Índice de Paz México 2019, lo que representa un retroceso más en virtud de que en el 2017 registró 2.144, en el 2016 un 2.023 y en el 2015 un 1.478, porque una calificación más baja equivale a un mejor nivel de paz.

Precisa que el impacto económico de la violencia se elevó 10 por ciento en 2018, alcanzando los 5.16 billones de pesos (268 mil millones de dólares), lo que equivale a 24 por ciento del PIB del país. En términos per cápita, el impacto económico de la violencia fue de 41 mil 181 pesos, más de cinco veces el salario mensual promedio de un trabajador mexicano. Además esta cifra varía considerablemente de estado a estado: va desde 10 mil 808 pesos en Yucatán hasta 83 mil 167 pesos en Colima.

Expresa que el costo de oportunidad perdido es alto: reducir la violencia de todo México al nivel de sus cinco estados más pacíficos generaría un dividendo de paz de 2.5 billones de pesos al año, o 10 billones de pesos durante un periodo de cuatro años. Eso implicaría un valor económico adicional equivalente a 11 por ciento del PIB de México de 2018, o más de 11 veces el gasto actual del gobierno federal en seguridad interna y justicia.

Señala que de nueva cuenta, Yucatán fue el estado más pacífico de México, seguido de Campeche, Tlaxcala, Chiapas e Hidalgo. Sin embargo, el año pasado estos cinco estados registraron un incremento en sus tasas de homicidios, lo que concuerda con la tendencia nacional.

Tres de los cinco -Tlaxcala, Chiapas e Hidalgo- presentaron un deterioro en sus calificaciones del IPM en 2018, lo que indica que la escalada de violencia ha alcanzado incluso a las zonas más pacíficas del país.

Baja California se ubicó como el estado menos pacífico de México por primera vez en 2018, seguido de Guerrero, Colima, Quintana Roo y Chihuahua. Los cinco estados menos pacíficos presentaron un deterioro en 2018 y abarcan toda la geografía del país: Guerrero, Colima y Baja California se encuentran sobre la costa del Pacífico; Quintana Roo está en el mar Caribe, y Chihuahua se localiza en la frontera con Estados Unidos. Las calificaciones de estos estados fueron bajas prácticamente en todos los indicadores.