Kapustin Yar, el Roswell ruso

Para muchos, no es más que un burdo montaje

En el mundo de la ufología, existe uno de los acontecimientos más relevantes, se trata del incidente Roswell (Nuevo México), sucedido el 7 de julio de 1947. Para muchos, no es más que un burdo montaje, en especial todo lo relacionado con la famosa autopsia de los alienígenas. Para otros,se trata de un ejemplo de lo que viene sucediendo a nuestro alrededor y que los grandes estados intentan ocultarnos.

Si Estados Unidos cuenta con su área 51, Rusia no iba a ser menos. Puede que no sea tan conocido, pero el incidente sucedido en la base de Kapustin Yar es igual de interesante, igual de inquietante y del gusto de cualquier amante de las conspiraciones. Hoy, te invitamos a viajar con a los interesantes años de la Guerra Fría.

La base militar de Kapustin Yar

En 1946, Rusia contaba en aquellos años con numerosa documentación sobre tecnología nazi, incluso fueron muchos los científicos alemanes que fueron llevados hacia tierras soviéticas con tal de colaborar en el crecimiento armamentístico del país.

Kapustin Yar, era un buen lugar. Una zona desolada a 100 km de Stalingrado (la actual Volvogrado). Stalin, buscaba por encima de todo nutrirse de todos los conocimientos desarrollados por la Alemania Nazi, alzando así una potentísima infraestructura gracias a los adelantos que los alemanes habían conseguido durante la guerra. Kapustin Yar sería, entonces, una base militar ultra-secreta. Y los avances no tardaron en llegar.

Pruebas nucleares

En 1948 se lanzó el primer balístico soviético, el R-1, al que seguiría después el imponente cohete R-5, el primer misil nuclear de la URSS. Fue en este recóndito escenario donde se desarrollaron las temibles y conocidas armas atómicas autopropulsadas e imponentes bombarderos de largo alcance; en esencia, toda esa armamentística que tanta tensión ocasionó entre la URSS y Estados Unidos a lo largo de la Guerra Fría. También se realizaron aquí importantes  pruebas nucleares entre 1957 y 1961.

Hay un dato que llamaba la atención. Si uno observaba la base de Kapustin Yardesde arriba, se encontraba con una peculiar forma. Cuando los aviones espía americanos sobrevolaban la zona, no dejaban de sorprenderse ante el diseño geométrico que formaban todas las instalaciones.

Aunque de algún modo, tampoco a ellos debía parecerles tan extraño teniendo en cuenta, que el Pentágono (departamento de Defensa de los EEUU) inaugurado en 1943, tenía una forma muy similar.

Naves extraterrestres

Para algunos ufólogos, las lineas de Kapustin Yar tenían como finalidad el atraer naves espaciales extraterrestres. Pero, ¿por qué pensaban esto? Bien, para muchos la razón era clara: Stalin estaba obsesionado con el fenómeno OVNI. Era, por así decirlo, miembro honorífico de ese club de “I want to believe” del agente Fox Mulder. Stalin “quería creer” y quería pruebas.

Se dice que organizó una expedición a Tumguska este extraño fenómeno sucedido en 1908. Muchos sospechan que, años después, el propio Stalin llegó a encontrar pruebas claras de que allí se había estrellado un Ovni. Desde entonces, no dejó de investigar sobre el tema, ansioso siempre por apropiarse de tecnología extraterrestre.

Avistamientos de Ovnis

La razón por la que se eligió Kasputin Yar para construir esas instalaciones secretas, era simple: ahí, solían haber numerosos avistamientos de Ovnis. Stalin lo vio claro: se levantaría en esa zona un escenario secreto de investigación y desarrollo armamentístico, a la vez que estarían pendientes de esas supuestas “visitas”.

Hasta que ocurrió. Hasta que un día, consiguieron derribar un platillo, una nave en forma de cilindro. En este punto hay muchos ufólogos que difieren. Para algunos, la construcción de Kasputin Yar fue posterior al encuentro de una nave alienígena derribada.

A diferencia de Estados Unidos que trasladó el platillo a una zona militar cercana para estudiar el fenómenos con tranquilidad, los rusos, por su parte, pensaron que era mejor no trasladarlo a ningún sitio y levantar allí mismo una instalación secreta.

Sin embargo, para otros, este platillo fue atacado en 1950 por uno de esos súpercohetes que desarrollaban en Kapustin Yar. Se lanzó un MIG 19 para interceptarlo y posteriormente, derribarlo.

El platillo fue entonces recuperado y llevado a un hangar para analizarlo e intentar aplicar sus avances tecnológicos. Pero éste, no fue en absoluto el único incidente. En los últimos años se van desclasificando con “cuentagotas” algunos archivos secretos de la KGB, de ahí que se sepa que en 1960 volvió a suceder lo mismo.

Aunque esta vez la nave iba tripulada. Se encontraron el cuerpo de dos seres sin vida, que fueron llevados al Instituto de Problemas Médicos de Moscú y allí se les practicó una autopsia.

La mayoría de informaciones sobre Kapustin Yar suelen ser confusas, pero a día de hoy sigue siendo un foco de suculento interés para los amantes de la ufología.