Venden celulares robados

En busca de una víctima.

Sujetos que se dedican a robar celulares, tanto a los conductores de camiones urbanos y personas que tienen la desgracia de atender una llamada telefónica por la Central de Abastos, fueron captados por la lente de alguna persona que fue una de sus víctimas, la cual las subió a las redes sociales, para que la sociedad oaxaqueña tomé sus precauciones y los reconozca.

Desde la mañana del pasado viernes empezaron a circular las fotografías de dichas personas, que aprovechan cualquier momento en que el ciudadano transita confiado, hablando por celular, para, en cuestión de segundos arrebatarle su aparato telefónico, para de inmediato darse a la fuga.

Y después, con toda la desfachatez del mundo ofrecerlos al mejor postor debajo del puente peatonal de la Central de Abastos, por lo que, se siguiere que no saque su celular cuando se encuentre en dicho centro comercial, tanto para su seguridad como para evitar un susto, por parte de los delincuentes que deambulan por esa zona.

Arturo, una de las víctimas de la banda de roba celulares que operan en la Central de Abasto denunció que aquellas personas que no entregan sus celulares, son picados por parte de los delincuentes, los cuales, se retiran con toda tranquilidad con el aparato telefónico.

“Tienen poca madre, porque lo mismo se lo roban a una ama de casa que a un estudiante, la noche del pasado martes, ví como un estudiante de secundaria, se resistió a entrega su aparato, por lo que, al desgraciado ladrón se le hizo fácil enterrarle  un cuchillo, sin que nadie hiciera nada ala respecto, caray, somos más los ciudadanos que esos desgraciados, podemos enfrentarlos, porque la policía no hace nada, es más, ni se aparecen en el lugar”.

Mencionó que “solamente uniendonos los ciudadanos, podemos acabar con ese tipo de lacras que están prácticamente asesinando a nuestra gente, no tienen madre, por eso es necesario, ya no denunciar, porque las leyes están a favor de los delincuentes, sino darles un escarmiento, para que nunca en su vida vuelvan  a delinquir”.

Recordó que en su caso, fueron dos tipos los que le robaron su celular, “por mala suerte saqué mi celular para comunicarme con mi esposa, y en cosa de segundos, uno me agarró por detrás y otro me quitó el celular, el primero me tiró al suelo y quedé tirado por un buen tiempo en la acera, hasta que llegaron los de la Cruz Roja, quienes me atendieron y vieron que nada más había sido el golpe en la cabeza, pero a los que pican, ¿A esos qué tal les va?, pueden hasta morir, por unos cuantos pesos”.

Dijo no confiar en las autoridades que imparten justicia, “siempre piden que denunciemos, pero luego salen con que no hay testigos, ni cámaras, y le dan carpetazo a las denuncias, lo que hace falta es darles un buen escarmiento a esas ratas”.