Huayápam, más que tejate

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Cercado por una presa, este es uno de los escenarios que pueden disfrutarse en el Parque Ecoturístico Huayápam.

San Andŕes Huayapám, Oax.- El esfuerzo que realizan las comunidades oaxaqueñas para potenciar las actividades ecoturísticas son diversas, a pesar de la limitación de recursos financieros y la ausencia de apoyo gubernamental.

Una de las poblaciones que da resultados por su buena organización y deseo de salir adelante es San Andrés Huayápam, que ha logrado afianzar su proyecto ecoturístico con el parque natural que abrió sus puertas apenas hace tres años.

Para quienes aman la naturaleza, el bosque más cercano a la capital lo tienen en el Parque Ecoturístico de esta comunidad, el que se ha ido construyendo gracias a la iniciativa de los comuneros de la zona y la necesidad por proteger su entorno.

Apenas a nueve kilómetros de la ciudad un ejemplo de organización comunal que hoy disfrutan  oaxaqueños y turismo. FOTO: Jesús Santiago

Un lugar que no se aprovecha

En 2016 y tras la recuperación del espacio del que en algún momento se apoderó gente ajena a la comunidad; terratenientes de esta población consideraron la necesidad de reforestar la zona para el deleite de la gente que acostumbraba caminar por el rumbo.

“Yo vengo casi desde que se abrió formalmente el espacio, la verdad es de reconocerse el entusiasmo que le han puesto, es una extensión natural bellísima que deberíamos aprovechar los oaxaqueños, pero no veo que se haga mucha difusión del mismo”, comentó Natividad Rios, visitante del lugar.

En efecto, con solo su página de Facebook y lo que visitantes del lugar publican, es como los responsables del lugar han podido promocionar el espacio.

“Es increíble como han dejado solas a estas personas con la labor que realizan, aquí debería verse el apoyo de los gobiernos estatal y federal, Huayápam no solo es tejate, también existe este atractivo, ojalá que los miren y se les apoye más”, puntualizó Natividad.

También cuentan con un vivero donde los visitantes pueden comprar planta.

De un terreno a un parque recreativo

El objetivo se fue transformando con el tiempo, la visión de los comuneros respecto a las 36 hectáreas recuperadas creció ante la necesidad de generar empleo para su gente, fue así como dieron paso a la instalación de asadores y a rentar un área para acampar.

“Hoy en día ya son dos albercas, asadores, palapas, renta de bicicleta, tirolesa, un vivero, senderos y un comedor; se ha logrado a través de tequios, con cuotas de los comuneros y lo menos con apoyo del gobierno”, indicó Pánfilo Nicolás, uno de los encargados del lugar.

Agregó, que el recurso que recibieron fue de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), que utilizaron para la instalación de la tirolesa, caseta de entrada y comedor, además recibieron un paquete de alrededor de 15 bicicletas.

“Pero es un dinero que se aplica al 50% , es decir, la mitad pone la comunidad; aquí lo que se ha logrado es por la organización y participación de los pobladores a través del Comisariado de Bienes Comunales, con esto se demuestra que no se trata de esperar a que el gobierno aporte cuando se quiere trabajar”, apuntó Pánfilo.