Desear es de humanos

En ocasiones el deseo puede llevar al amor, en otras tantas al desamor.

El deseo es característica necesaria para que el ser humano exista. Deseamos a nuestra pareja. Desear es tan natural como comer, respirar y el latir del corazón.

Todos deseamos muchas cosas a lo largo de nuestra vida y la satisfacción de ellos provocan ese placer culposo de saberse capaz de poder complacerse a uno mismo, esa sensación que te acompaña cuando cumples un deseo se llama placer y ha fascinado a la humanidad desde sus orígenes; aunque después que nuestros deseos de cumplan, venga la desdicha.

En el principio fue el deseo y este se hizo carne. El cumplir los deseos no es cuestión de cuentos de hadas, ni de brujas, hechizos ni encantos, para hacerlo se requiere preparación, constancia, astucia, perseverancia y quizá, en muchas ocasiones se tiene que fracasar antes de triunfar.

El perseguir nuestros sueños (¿qué son los sueños sino deseos?) conlleva una enorme carga de esperanza personal y de fe en uno mismo, pues la vida (y la gente) muchas veces pareciera que tiene otros planes para nosotros, ya que muchas veces la fortuna también juega.

Si bien es cierto que, de acuerdo a diversas doctrinas filosóficas, la causa del sufrimiento es el deseo, también lo es el ímpetu natural del ser humano por buscar y satisfacer sus deseos, llegando a establecerse una gran paradoja en la que nosotros mismos, como especie, nos atrapamos en un eterno ciclo de insatisfacción a través de la satisfacción de los placeres; si bien es cierto que las mismas doctrinas filosóficas marcan una pauta para el desprendimiento de los placeres y alcanzar la paz espiritual, quizá también sea cierto que cuando un deseo se cumple, un demonio consigue sus cuernos.

Y es que, como seres humanos, aparte de desear, también deseamos ser deseados; a todos nos gusta gustar, sabernos atractivos y capaces de atraer pareja.

Por lo general comenzamos a desear aquello con lo que estamos en contacto constante sin llegar a la monotonía, ese interés despierta en el ser humano el deseo y busca la forma de satisfacerlo, cuando se trata de encontrar pareja nos valemos de los sentidos, utilizamos herramientas sensoriales para llamar la atención de quien nos llama la atención, por lo general el deseo entra al hombre por la vista y la mujer por el oído, por eso la mujer se pinta y el hombre miente, para poder así poder despertar a la vez que satisfacerse en deseo, aunque después deseo la desdicha nos acompañe.