El Tuerto Morales y el zapatismo en Oaxaca

El Tuerto Morales, un cantinero poblano que de reo de la cárcel de Chiautla de Tapia llegó a ser general del Ejército del Sur

La lucha zapatista en Oaxaca fue encabezada por un personaje singular: Jesús Morales, El Tuerto Morales, un cantinero poblano que de reo de la cárcel de Chiautla de Tapia llegó a ser general del Ejército del Sur; sin embargo, la lucha por la tierra en la entidad tuvo un antecedente importante: la toma del palacio municipal de Pinotepa Nacional, el asesinato de sus autoridades y, finalmente, el fusilamiento de unos de los cabecillas.

La primera insurrección agraria

De acuerdo al estudio De la bola a los primeros repartos, de Francisco José Ruiz Cervantes, incluido en el libro Historia de la cuestión agraria mexicana, Estado de Oaxaca, tomo I, fue en la Costa chica, en la población de Pinotepa Nacional, donde tuvo lugar un primer levantamiento cuyo móvil fue estrictamente agrario, pues se trataba de la devolución de las tierras arrebatadas a los indígenas mixtecos de aquellas zonas durante el porfiriato.

Esta reivindicación que impulsó Domingo Ortiz y Cristóbal Cortés tomó cuerpo cuando en los hechos se apoderaron violentamente del ayuntamiento de Pinotepa Nacional, en 18 de mayo de 1911, y auxiliados por indígenas de Igualapa asesinaron a la autoridad municipal, recogieron los títulos de propiedad que consideraban suyos y establecieron un gobierno provisional.

Para el mando maderista que residía en territorio guerrerense, representado por Enrique Añorve y su subordinado oaxaqueño Juan José Baños, este proceder era todo un exceso y como tal era necesario desterrarlo antes de que tomara mayor fuerza entre la población mixteca de la Costa Chica.

Así el 29 del mismo mes fuerzas al mando de Baños recuperaron Pinotepa dispersando a los insurrectos y más tarde pasando por las armas a uno de los cabecillas.

Señala que uno de los saldos de este episodio fue el inicio de una animadversión entre Pinotepa Nacional y Huazolotitlán y Poza Verde, rivalidad que se expresó los siguientes años por la adopción de banderas políticas siempre encontradas.

Los zapatistas

También menciona que el distrito de Silacayoapan, en el extremo noroccidental del estado de Oaxaca, por su carácter de frontera con Puebla y Guerrero, registró la presencia de los zapatistas que actuaban en los estados vecinos, desde 1911.

Antes de que Benito Juárez Maza ocupara la gubernatura del estado, en el mes de septiembre, informes provenientes de la zona anunciaban la llegada del cabecilla Emiliano Zapata que incursionaba por los rumbos de Santa Ana Rayón.

Presencia que no se ha podido confirmar, aunque se sabe que por esas fechas el Caudillo del Sur recorría parajes meridionales del estado de Puebla, perseguido por una columna federal que le seguía los pasos desde Villa Ayala, Morelos.

Tres semanas después de la noticia, la prensa nuevamente le hacía aparecer en territorio oaxaqueño, incluso se especulaba sobre la caída de la cabecera distrital en sus manos.

Sin embargo, si bien Emiliano Zapata no andaba por ahí, sí uno de sus lugartenientes que llegaría a ser famoso en la región Mixteca por sus constantes incursiones en territorio oaxaqueños, Jesús Morales (a) El Tuerto Morales.

El Tuerto Morales, en coordinación con las fuerzas que encabezaba Magdaleno Herrera, se internó en tierras oaxaqueñas después de haber librado varios combates con tropas federales en el estado de Puebla y en busca de algún descanso ocuparon la hacienda de San José de la Pradera, la cual no solo era la mayor en su extensión sino la más importante, debido a que se dedicaba al cultivo de la caña.

Aunque la tregua fue breve pues una columna militar venida de Huajuapan de León los combatió el 18 octubre de 1911.

El parte de guerra daba cuenta que después de tres horas las hordas zapatistas se desbandaron rumbo al vecino estado de Puebla.

Un periódico local, El Correo del Sur, informó que los zapatistas había sido apoyados en sus estropicios a la propiedad agraria de casi 9 mil hectáreas por individuos vecinos de los pueblos de Tecache y San Nicolás Hidalgo, limítrofes con la hacienda.

Incluso se decía que hubo reparto de tierras.

De preso a revolucionario

Jesús Morales fue cantinero en Ayutla de los Libres, Puebla.

Amigo de los Zapata -Emiliano y Eufemio-. Desde joven fue muy pendenciero, y en un encuentro a tiros que sostuvo en Ayutla con un individuo llamado José Solís, perdió el ojo izquierdo, por lo que lo apodaron El Tuerto Morales.

Se encontraba preso en la cárcel de Chiautla de Tapia cuando esta plaza fue tomada por las fuerzas del general Emiliano Zapata el 5 de abril de 1911.

Al ponerse en libertad a los presos, el Tuerto se incorporó a la revolución, participando en casi todos los hechos de armas registrados en los estados de Puebla y Morelos, además de incursionar en Oaxaca, en contra de las fuerzas porfiristas.

En enero de 1912 el Tuerto Morales aparece nuevamente en la prensa oaxaqueña, en esta ocasión al intentar con la gente a su mando y acompañado de Eufemio Zapata la toma de la importante plaza de Huajuapan de Léon.

Este ataque, ocurrido por primera vez el 17 de enero, va repetirse ese año cuando menos otra vez y como consecuencia de tales intentonas sería la ocupación obligada de la hacienda de La Pradera, la cual por su importancia económica, por los recursos que concentraba, era pieza favorita de los rebeldes surianos.

La historia de El Tuerto Morales culmina el 12 de mayo de 1912, después de haberse sumado al gobierno de Victoriano Huerta, cuando es acusado de traidor a la Revolución y fusilado en el municipio de Tlaltizapán, Morelos,a casi 150 kilómetros de Petlalcingo, Puebla, la tierra que lo vio nacer y que incluso dos años antes lo había visto convertirse en gobernador del estado.