Pide arzobispo de Oaxaca respeto y amor para las mujeres

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer al pueblo católico no condenar a las mujeres, sino por el contrario ofrecerles un trato con amor y respeto.

“Hay que mirarlas como las mira nuestro señor”, asentó.

En la homilía de la misa dominical, oficiada en la catedral de la Asunción, el pastor religioso sostuvo que las mujeres necesitan ser tratadas con delicadeza y con respeto, porque muchas de ellas tienen miedo de ser agredidas por los hombres cuando salen a las calles.

“Pobres mujeres que salen a trabajar desde las primeras horas del dìa y recorren las calles de las ciudad y de los pueblos, porque se encomiendan a todos los santos, para que no les vayan a decir nada o nadie las vaya a tocar”, apuntó.

Pero lo más grave –anotó–, es lo que hoy más se dice, de lo que más se habla, los feminicidios “que pasan a cada rato y nadie dice nada, solo se publica en los periódicos”.

“¿Por qué tanta muerte, por qué tanto odio contra la mujer?”, cuestionó.

Subrayó que ese trato hacia las mujeres quizá ha surgido desde las casas y desde las familias, porque “en lugar de formar, se ha deformado”.

“A lo mejor vivimos así en nuestras casas, atacando a la esposa, a la hermana, a la hija. Incluso, a veces he escuchado esta expresión de padres cuando nace otro hijo y le dicen que es mujer ‘uff, otra vieja’, como si fuera lo peor”, criticó.

Por esto, insistió que las mujeres necesitan ser tratadas como se merecen y no ofendiendo ni avergonzando cuando van por las calles.

“Del corazón tiene que salir el trato, para que sea con amor, respeto y valor”, insistió.

De esta manera, destacó que desde la casa y desde las personas, necesita surgir el cambio cuando se mira a las mujeres, “para mirarlas como Jesucristo, porque no condena, no desprecia”.

“Vivamos el Evangelio, aprendamos a respetar y no condenar, a las mujeres, a reconocer nuestras miserias y debilidades, porque si juzgamos, seremos juzgados, pero si perdonamos, seremos perdonados, y recibiremos la misericordia del padre”, señaló.