Arropan costeños a nuevo obispo en Puerto Escondido

La feligresía de la Costa refrendó su respaldo a Monseñor Florencio Armando Colín Cruz como el nuevo Obispo de la Diócesis de Puerto Escondido.

PUERTO ESCONDIDO.- Enarbolando una misión evangelizadora caracterizada por la alegría, transparencia y el amor al prójimo, ayer monseñor Florencio Armando Colín Cruz fue ungido por la feligresía de la Costa como el nuevo obispo de Puerto Escondido.

En una jornada plagada de fervor religioso, a la que acudieron miles de creyentes católicos de diversos municipios de la Costa y Sierra Sur, y que incluyó conferencia de prensa, culto a la virgen de la Soledad, calenda, misa en la catedral y comida comunitaria, el nuevo jerarca de Diócesis de la Costa refrendó su intención por cumplir con la misión evangelizadora mandatada por el Papa Francisco, pero en concordancia con la misión social de caminar a lado de los grupos más pobres y desamparados de la sociedad.

Caminar con cada parroquia

El prelado se presentó por primera vez ante la feligresía para iniciar su ministerio católico “de cerca con cada parroquia para conocer la forma de ser y de sentir de las comunidades y lograr que cada vez una mayor cantidad de fieles conozcan a Jesús y sigan sus enseñanzas”.

En conferencia de prensa y acompañado por Franco Coppola, nuncio apostólico de México; Carlos Aguir Retes, arzobispo primado de México; Alfonso Miranda Guardiola, secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano, y Pedro Vásquez Villalobos, arzobispo de Antequera, el nuevo ovispo de Puerto Escondido, quien durante diez años se desempeñó como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México, dijo estar confiado de encontrar un pueblo generoso y lleno de la fe de Dios.

Nueva etapa de fe para creyentes

“Me han dicho que este es un pueblo generoso, que teme a Dios y que quiere escuchar la palabra de Dios. Vengo a continuar lo que mis antecesores han realizado. Me han dicho que hay muchas necesidades, gran pobreza en algunos sectores. Hay sombras, pero también hay muchas luces en esa alegría de escuchar la palabra de Dios”, afirmó ante medio locales.

Por su parte, Franco Coppola, afirmó que inicia una nueva etapa de esperanza y fé para los creyentes de la Costa, pues afirmó, la experiencia de Monseñor Florencio Colín abonará al crecimiento de la sociedad y de la iglesia.

A un año de haber tomado las riendas de la Arquidiósecis de Oaxaca, y luego de fungir por poco más de tres años en el ministerio de la Costa, Pedro Vásquez Villalobos hizo un llamado a los sacerdotes para establecer una comunión con el nuevo ministro de fe para expandir las enseñanzas de Dios.

“Va a encontrar un pueblo cariñoso y que sabe respetar a sus pastores y a su Obispo y de eso doy testimonio”, afirmó.

Visitas pastorales en puerta

Monseñor Florencio Armando Colín adelantó que como parte de su proyecto, en los próximos días emprenderá visitas pastorales en cada una de las parroquias que forman la Diósecis para conocer la forma de ser de las comunidades para poner en práctica la misión que el Para Francisco les ha encomendado para que más hermanos conozcan a Jesús y sigan sus enseñanzas.

Luego de una nutrida y colorida calenda en la que cientos de feligreses acompañaron al nuevo jerarca católico por las calles de Puerto Escondido, éste encabezó su primera misa ante miles de seguidores, autoridades civiles e integrantes de las cuatro Diócesis y dos prelaturas de la Arquidiócesis de Oaxaca.

A favor de las causas sociales

Durante la misa, en la que estuvo presente el gobernador Alejandro Murat Hinojosa y su esposa, Ivette Morán de Murat, el edil de San Pedro Mixtepec , Fredy Gil Pineda Gopar, cientos de sacerdotes de la entidad y la Ciudad de México, además de mandos castrenses de la Marina y Ejército Mexicano; el nuevo obispo recalcó que su misión fundamental será acompañar las labores de evangelización con el respaldo a causas sociales a favor de los sectores más desprotegidos para construir una sociedad más justa y pacífica.

Y fue más allá: “Denunciaremos las injusticias políticas, sociales y religiosas. No podemos quedarnos callados ante las injusticias y caminaremos a lado de los más necesitados”.

Al finalizar el acto litúrgico los convidados participaron der una comida comunitaria ofrecida en el mercado de Zicatela, donde convivieron autoridades civiles y jerarcas religiosos a la orilla del mar.