Desaseada elección para la DDHPO

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Ríspida elección del titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.

Al diputado Niño se le volteó el chirrión por el palito, cuando al pretender legitimar a la Comisión de Derechos Humanos ante las críticas de un desaseado proceso para elegir al titular de los derechos humanos, la diputada Lilia Mendoza Cruz le espetó: ¡Nadie que ha estado en la cárcel puede ser defensor de los derechos humanos!

Con el artificio de juez de pueblo el presidente de la mesa directiva de la 64 legislatura, César Morales Niño, utilizó la tribuna en asuntos generales de la sesión para dar su respaldo total y absoluto a los integrantes de la Comisión de Derechos Humanos, “ante los ataques mediáticos infundados, sistemáticos y calumniosos que llegan al nivel de violencia política y acoso a la vida privada de quienes participan en la comisión”.

Aseveró que en el contexto del proceso de quien ocupará la titularidad de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), se ha desatado una ola de descalificaciones mediáticas y en redes sociales, “sin sustento, ya que solo difaman, calumnian, corren rumores sin elemento probatorio objetivo para acreditar sus afirmaciones”.

Sin objeción

Además expresó su respaldo a los funcionarios del Congreso que han sido señalados de facilitadores de una candidatura, --como el director jurídico, Gilberto López Jiménez, esposo de la presidenta de la Comisión de derechos humanos, Magaly López Domínguez, e integrantes de la organización Comuna que lidera Flavio Sosa Villavicencio, hermano del diputado Horacio Sosa Villavicencio--, así como los aspirantes que han sido descalificados mediáticamente en su vida privada, por sus relaciones personales, de amistad o simpatías políticas sin que hasta el momento se hayan presentado formalmente hasta este Congreso evidencias sólidas para objetar algún registro.

No meterse con la nómina

Ungido de falsa honorabilidad, sostuvo que si alguien tienen pruebas sobre posibles conflictos de intereses que las presente y el Congreso no titubeará en realizar los cambios necesarios en la comisión respectiva. Porque claro, en el Congreso nadie puede revisar nóminas, parentescos, intereses y demás, a pesar de que esposos, sobrinas y otros parientes y amigos están en la nómina oficial.

Pero no tuvo que ir muy lejos para tener una respuesta concluyente. Esta vez a cargo de la legisladora Mendoza Cruz. “La ley establece en la elección de los participantes de la defensoría de los derechos humanos ciertas reglas y requisitos, uno de ellos, dice la ley, que no está permitido participar a quienes tienen procesos de carácter penal o han sido sujetos de los mismos (como es el caso de César David Mateos Benítez, integrante de Comuna)”.

Pecado sin original

Subrayó además que se habla mucho de transparencia, pero en anteriores ocasiones se solicitaba la documentación original que demostraba el nivel académico de los aspirantes. “Curiosamente hoy, a modo, no se exigió tal requisito, ni se contejaron con los originales; (se presentaron) simples copias que cualquiera puede conseguir. ¡Eso ensucia un proceso conforme a la ley!”.

Añadió que también tiene que haber una definición de criterios para poder elegir a quien va a estar al frente de esta institución. “Y curiosamente, digo seguramente son coincidencias, no hubo ningún criterio para la participación y exposición ante los diputados. Y quiero decir que cuando hablo de que la ley impide a quienes han tenido procesos jurídicos en su contra para la participación en esta selección hubo uno (Mateos Benítez), que lo podemos ver en todos los medios, que en su presentación de entrada dijo: he estado en la cárcel”.

De tal forma que cuando uno esperaba el grito vocinglero del presidente de la mesa acusando: “¡Difamación, calumnia, violencia política e invasión de la vida privada”, la diputada priista pidió no rasgarse las vestiduras. “Que hablemos conforme a lo que somos y lo que representamos, todo es posible; es el nepotismo, digo no tenemos de que hablar cuando nos pueden cortar la lengua; simplemente seamos congruentes, hagamos la elección como se debe, cumpliendo los requisitos que establece y marca la ley, eso nos da calidad moral”.

Por su parte, la diputada Magaly López Domínguez argumentó que las comparecencias fueron públicas y que el proceso de elección es transparente. “Yo le agradezco que estuvo presente un rato en las comparecencias, no estuvo las 18 horas; más de 24 mil personas estuvieron al pendiente, eso demuestra el interés de la ciudadanía”.

Sin embargo, la representante popular priista reiteró que no se presentaron documentos originales para cotejo “y eso tiene un nombre”. Segundo, no hubo criterios que definieran las comparecencias, “pero lo más grave, que me parece a mí, hay testimonio filmado de que uno de los comparecientes asegura en su entrevista haber estado en la cárcel; no se trata de si estuvimos o el tiempo, lo que descalifico es el procedimiento, tenemos que actuar conforme a derecho, no se trata de cuánto tiempo estuvimos, eso no es una calificación, es lo que hacemos; ¡pero sí quiero decir: que es un proceso viciado”.

Eso nadie lo replicó.