Pugnas inhiben el desarrollo turístico de Hierve el Agua

Jesús SantiagoJesús Santiago

Nadar y tomarse fotografías, la principal actividad de paseantes que llegan a Hierve El Agua

Ni la autoridad municipal ni la Secretaría de Turismo tienen estimación de cuántas personas visitarán las cascadas petrificadas de Hierve El Agua.

El desconocimiento es tan sólo una síntesis de la descoordinación de esfuerzos para impulsar un destino único en el país, anclado en un conflicto entre las autoridades de San Isidro Roaguía con su cabecera municipal de San Lorenzo Albarradas.

Esa disputa por los ingresos que dejan los paseantes impide que se lleven a cabo obras en el accidentado camino de acceso o que se reparen las dos albercas construidas y que se deterioraron por falta de mantenimiento.

Limitada promoción

Tener el control de ese paraje turístico ocasionó un enfrentamiento que en el 2004 dejó como saldo 30 heridos. Después de que la Secretaría General de Gobierno dejo el control del lugar, desde 2005 lo administra San Isidro Roaguía.

El agente municipal de Roaguía, Santos Martínez García, informó que los 25 pesos que se cobra como acceso a los paseantes es la única fuente para allegarse de recursos, sin que se destine parte de esos recursos a la promoción del lugar.

“Carecemos de participaciones federales, no recibimos o no nos dan esos recursos y del parador se pagan gastos de la agencia, gasolina y la carretera también se está pagando, lo poquito que entra se está aplicando en varias cosas”, aseguró.

“Muy bien no nos damos cuenta porque en el día entran pocos y en Semana Santa por lo regular llegan entres 4 mil o 5 mil personas, pero de ahí empezará a bajar, no podemos decirle cuántos llegan”, insistió Santos Martínez.

Las mejoras que pudieran hacer las autoridades se ven empequeñecidas ante las necesidades.

Deteriodo

De la “muchísima gente” que Carlos Martínez Martínez, guía de turista originario de la comunidad que llega a ver hasta 2 mil 500 personas en los días de fin de semana, escucha de manera recurrente el cuestionamiento de porque las dos albercas que lucen vacías no se reparan desde el 2004.

“Cuando las quisieron llenar nos dimos cuenta que tenían filtraciones, como no se les puso atención, se levantó la loza”, pero también se necesitan reparar los sanitarios y habilitar las áreas que servirían a los paseantes para cocinar alimentos.

A pesar de algunos desperfectos, el pagar una primera cuota de acceso de diez pesos en San Lorenzo Albarradas y un tramo de carretera sin pavimentar, paseantes como Julio César Osorno que llegó con su familia del Estado de México consideró que “falta ponerse de acuerdo entre las localidades para mejorar el camino”.

“Estoy maravillada porque no sabía que existía este lugar”, opinó la señora Jacona originaria de Michoacán, quien por tres años ha visitado con su esposo Oaxaca y nadie le había sugerido visitar Hierve el Agua, “hasta que mi hija se enteró por internet”.

En la Segego

“El tema de Hierve El Agua ya lo está viendo la Secretaría General de Gobierno, está focalizado”, expresó el titular de la Secretaría de Turismo, Juan Carlos Rivera, quien reconoció que ese destino se ha quedado relegado porque los visitantes que llegan a los Valles Centrales prefieren visitar los mercados y los museos de la ciudad de Oaxaca.

A pesar del conflicto local, aseguró que el destino se sigue promoviendo junto con toda la ruta del mezcal, las playas y otros destinos “para que lleguen muchos más visitantes” a Oaxaca.