Samaritana, de Oaxaca para el mundo

El Cuarto Viernes de Cuaresma, Oaxaca festeja una tradición única en el país, donde la hermandad, calidez humana y herencia gastronómica se unen: las aguas de Samaritana.

Agua regalada, sí. Y muchas veces no sólo se trata de una refrescante agua de sabor, tan típica como la chilacayota, horchata con tuna, tamarindo, piña o guanábana, puede ser un tejate, nieve y hasta mezcal. Sí, en Oaxaca ocurre cada año y se trata de una celebración única. El Viernes de Samaritana es una tradición que se realiza año con año en la ciudad de Oaxaca previo a la Semana Santa.

Jícara, ánfora, termo o jarrito serán esta Samaritana algunos de los recipientes para recibir el agua que ofrecerán escuelas, establecimientos, oficinas y casas particulares este viernes; la concientización por cuidar el medio ambiente sugiere que cada persona lleve su propio vaso a los puestos que visite.

En el cuarto viernes de cuaresma la ciudad se adorna de grandes ollas forradas con papel, decoradas con flores, arcos de palma y papel china. La tradición de la Samaritana se basa en el pasaje bíblico, cuando una mujer ofreció agua a Jesús. El pasaje descrito por San Juan, relata el encuentro de Jesús con una mujer en el pozo de Jacob, en la ciudad de Sicar o Siquem.

A nivel mundial Oaxaca es el único lugar en el mundo en el que se le dedica una festividad tan grande a la Samaritana. La celebración comenzó en el siglo 19 y consiste en ofrecer agua de sabores a los caminantes.

El Día de la Samaritana es, indudablemente, una de las tradiciones oaxaqueñas con mayor resonancia entre las nuevas generaciones, además que perpetúa la elaboración y el uso de productos locales de gran tradición. No olvides llevar tu vaso este viernes de samaritana.