"La poesía es una voz atemporal": Carlos Sorroza

Carina Pérez GarcíaCarina Pérez García

La Biblioteca Henestrosa, dirigida por Freddy Aguilar, es casa para la poesía y poetas.

El poeta y cuenta cuentos Carlos Sorroza, mejor conocido como Charlie A. Secas, habla de la poesía en su tierra natal. Ayer, se conmemoró el Día Mundial de la Poesía, a propósito de ello él sostiene que la poesía es una voz atemporal que está dentro de cada persona. En una breve entrevista comparte sus sentires sobre los talleres de poesía, el movimiento de esta en Oaxaca y sobre la irreparable pérdida del poeta oaxaqueño José Molina.

¿En qué momento ubicas a la poesía en Oaxaca?

"En el hoy, siempre es hoy en la poesía. La poesía se caracteriza por una voz atemporal que está dentro de cada persona. Cada verso escrito en un libro escondido en una biblioteca, en las paredes de una cueva sin descubrir, enterrado en un diario de un joven que nunca verá la luz, donde sea, hasta la poesía por escribirse, se escribe para el hoy.

La poesía en Oaxaca hoy está de luto. La muerte de José Molina es una pérdida dolorosa para la poesía, para la comunidad artística, para su amigos, para su familia. Molina es un referente para todos los que se dedican o quieren a la poesía.

La poesía, hoy, tiene una ventana en la vida cotidiana de la ciudad, con presentaciones, talleres, y sobre todo personas que se estremecen aún con versos, sí, un poco más los que se atreven a seguir escribiendo sus versos".

¿Hay más poetas en Oaxaca en comparación a hace unos años?

"Claro. Hay muchos poetas en la ciudad, en el interior del estado también, de diferentes edades y de distintas lenguas, con distintas voces y miradas. No pululan, pero ahí están, algunos agazapados viendo, otros con una flor en la mano, otros con la pluma enterrada en el corazón. Hay tantos poetas, como hay poesía aquí.

Hay una convicción hermosa por transmitir la poesía en muchos lados, en la Biblioteca Henestrosa, en la Nueva Babel, en Cantera Verde, en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. Muchos transmiten la poesía leyéndola y contagiando como un virus peligroso, ya que veo deambular a tantos que se van con una semilla de poesía en medio del pecho.

Nombres sobresalientes, son muchas y muchos: Alan Vargas, Clyo Mendoza, Óscar Sandoval, Guadalupe Ángela, Cesar Rito, Ena Osorio, Omar Fabián, Haydee Ramos, Julio Ramírez, Nadia López, Efraín Velasco, Yendi Ramos y Araceli Mancilla".

¿Qué opinas de los talleres de poesía?

"Todo taller de poesía es pretencioso por naturaleza. Pero los talleres que se dan en diferentes espacios, universidades, donde sea, aquí en Oaxaca, se tiñen de un elemento delicado y sutil : la generosidad.

Empezando por Cantera Verde que ha seguido empeñado en contagiar el abismo de la poesía. El gusto exquisito de los libros de poesía del IAGO de la generosidad de Francisco Toledo. Pero también ha habido un fenómeno, del cual soy testigo y sobreviviente, de los talleres que empezaron hace mas de 20 años, en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, con el timón de Freddy Aguilar, que invitó a un joven José Molina a impartir talleres de poesía de la vanguardia. Y de ahí se sentaron unas bases de la generosidad en los talleres. Molina y Freddy han influencio a tantos, que la generosidad ha sido un sino de los diferentes talleres que se imparten.

No nos olvidemos de Ernesto Lumbreras con su luminoso paso por estas tierras, que convenció a sus amigos a que nos hablaran de poesía en el Centro de las Artes de San Agustín. También hay un taller de poesía incesante que se gesta cada martes en la Nueva Babel, gracias a la generosidad y beneplácito de Valente Ordaz.

Creo que los talleres son indispensables y son la causa de que haya tanta poesía y tanto poeta aún por venir".

Existe un movimiento de poesía en Oaxaca, ¿desde cuándo lo puedes ver?

"Hay movimiento, en la poesía y en los poetas. Hay muchas voces, Oaxaca es pluricultural y cosmopolita y ese es su movimiento. Ha habido grupos que han experimentado desde la emoción, el arrojo y el desenfado, en los últimos años. Los poscorrientistas y los Irresponsables, entre otros.

Más que buscar un movimiento hay que estar atento a los ritmos y voces que se van formando en una ciudad atiborrada de contrastes de lenguas, tonos, miradas. La antología de 11 mujeres poetas, voces desde el encierro es una excelente muestra de este fenómeno, de ritmos, de voces que se encuentran a propósito de la poesía.

Sí, más que movimiento, Oaxaca es punto de encuentro para tantas voces, de ahí, tal vez, proviene esa canción que se escucha cuando intentamos estar en silencio y ponernos profundos, y al final terminamos bailando".