Módulos de inseguridad, abandonados, sucios y vandalizados

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Vandalizados

Aunque existe un módulo de seguridad en la zona de la unidad habitacional Ricardo Flores Magón del Infonavit, para los vecinos no basta, pues de cualquier forma se registran actos vandálicos y robos en la zona. Los vecinos aseveran que varias construcciones de la unidad son refugio de delincuentes.

Recientemente, el gobierno del municipio de Oaxaca de Juárez y algunos otros conurbados firmaron un convenio de colaboración para establecer agenda de riesgos, estrategias y acciones conjuntas, de tal forma que las autoridades policiacas y municipales puedan cumplir con los fines de seguridad pública, considerando la problemática homogénea de las jurisdicciones, sin embargo, a juicio de Rey Alarcón, vecino de Infonavit, no es suficiente.

No solo es cuestión de policías

“El tema de seguridad pública es más de familia, de civismo y de responsabilidad social, que de policía, de nada sirve que las autoridades se esmeren si el problema está en nosotros, eso debemos empezar a reconocerlo”, señala Rey.

Agrega que si bien es cierto los módulos de seguridad fueron habilitados para atender la seguridad de los asentamientos, estos se han convertido en elefantes blancos.

“Tener un módulo es mucho menos efectivo, cuando hay personal ponen dos elementos y la patrulla se acerca cada que puede; cuando de plano carecen de policías, lo cierran, cada inicio de gestión es lo mismo”, comenta.

Algunos vacíos y la mayoría inoperantes

En diversos municipios de la zona metropolitana es muy difícil encontrar un módulo de seguridad y, si lo hay, se halla en condiciones deplorables; incluso algunos han sido vandalizados, grafiteados y reina la suciedad.

Román Chávez, vecino de San Andrés Huayapan, señala que los locales construidos para albergar policías son inoperantes, eso sí realmente son ocupados para realizar labores de vigilancia en un área determinada.

“De entrada no cuentan con un sistema efectivo de comunicación con los vecinos de las áreas donde están instalados; en caso que existan presidentes del Comité de Vida Vecinal carecen de enlace con ellos y ocurre algo durante la noche, de entrada hay que despertarlo y luego esperar que se comunique y de ahí buscar el auxilio, es muy complicado”, expresó.

No solo en los Valles Centrales se observa el abandono de los módulos de seguridad, la deficiencia se presenta en todo el estado. FOTO: Emilio Morales

Convertidos en dormitorios

Apuntó que en el municipio que sea ni siquiera el 911 es efectivo, mucho menos un módulo de seguridad que para muchos delincuentes se han convertido en dormitorios.

“Fijate en los que tienen fraccionamientos grandes, como el Rosario, están pintarrajeados y con basura, muchos de ellos son ocupados de vivienda por drogadictos y alcohólicos, que son los mismos que te asaltan, pasar por esos módulos ante la creciente inseguridad, es un verdadero riesgo cuando cae la noche”, expuso Román.

Sin programas preventivos

Adelita Salazar vive en Montoya, carece de registro de cuántas veces pidió ayuda a los policías del módulo debido a que, por las noches, un grupo de jóvenes con aspecto de cholos azoran el área y sobre todo, infunden miedo a las jovencitas del lugar.

“Me cansé de pedir ayuda policiaca, siempre me decían al ratito vamos señora, nada más que venga la patrulla. Un día de plano un policía me dijo que con esos muchachos no podían pues cuando intentaban meterlos al orden los policías siempre terminaban apedreados”, manifestó Adelita.

La afectada aseveró que la mayoría de esos jóvenes, son vecinos del lugar y que los padres saben perfectamente los daños que provocan a la comunidad, sin embargo, parece no importarles.

“Desafortunadamente no hay forma de convencer a sus familias para que los corrijan porque la mayoría de los padres presentan problemas similares, por eso creo que aunque la policía actuara, mientras esos jóvenes tengan el ejemplo desde casa no se acabarán los problemas, debe haber programas efectivos que ayuden a la sociedad a mejorar sus condiciones en todos los sentidos”, señaló.

Como en ese lugar, en muchos otros los módulos de seguridad no realizan las funciones que corresponden, pues se han limitado a ocuparse por la policía de las municipalidades, pero sin contar con otras corporaciones de auxilio.

El convenio suscrito por los munícipes de la zona metropolitana tiene como intención trabajar conjuntamente en materia de seguridad y protección ciudadana, a fin de coordinar esfuerzos también en caso de siniestros o desastres naturales, en este esfuerzo, los edificios diseñados para establecer las unidades de seguridad - módulos- tendrían que ser adecentados para su utilidad en ese esfuerzo.

La sociedad exige programas de prevención del delito que verdaderamente sean útiles para la comunidad y no sólo acciones que sumen números para informes gubernamentales.

“Tenemos que recomponernos como sociedad y necesitamos aprender a hacerlo, pero no basta una plática al año, debe hacerse algo pronto antes de que esto se ponga peor”, puntualizó Adelita.