¡Bienvenidos al desorden!: Oaxaca, una ciudad descuidada

Jaqueline RoblesJaqueline Robles

Hace mucho tiempo, el edificio de Correos de México no luce en su esplendor, gracias a los puestos de ropa típica que permitieron en el área

Basura, chachacualeros, pinta en paredes, desorden vial y la posibilidad de enfrentar bloqueos e inseguridad, esperan al turismo que arriba este fin de semana a Oaxaca; en torno a ello, la ciudadanía se manifiesta avergonzada.

En lo que será el segundo puente más largo del año y, a pesar de las altas expectativas de los comerciantes, la ciudad se observa desordenada y descuidada, lo que según algunos oaxaqueños, puede inhibir la presencia de los visitantes.

Oaxaca, sin ley

Patricio Gutiérrez trabaja en el centro de la capital, pero diariamente se desplaza desde Santa Cruz Xoxocotlán; él dice que Oaxaca dejó de ser -hace mucho- la belleza colonial y arquitectónica que era, pero además, que todo su entorno, accesos y municipios conurbados, cada día se afean más.

"Oaxaca es un desmadre, no hay más; aquí, la ley no existe y debido a eso la gente hace lo que quiere, menos cuidar la ciudad, aunque sea para que los visitantes no se lleven una mala impresión”, comentó a Noticias.

Aunque reconoció que lo que hoy se mira en la ciudad y el estado, es resultado de muchos años de inoperancia en los gobiernos, Patricio subrayó que en este periodo se observa una complacencia mayor.

"Se nota que faltan ganas de que el estado de verdad salga adelante, donde sea hay relajo y sobre todo, cada vez es mayor el desorden, ¿de dónde quieren entonces que haya ingresos?; el turismo vendrá una vez y se irá, esto no puede serguir", refirió.

La calle Flores Magón está convertida en un tianguis que afea el centro de la ciudad

Da pena la imagen actual

Virginia García se declara avergonzada con el turismo no solo por la imagen, sino también por la actitud de la ciudadanía, que cada vez es más indiferente a lo que sucede en la ciudad.

"Sin duda nuestro estado tiene lugares hermosos y limpios, pero en este momento la ciudad, los accesos y algunos lugares representativos, se encuentran muy abandonados. Es una pena que por donde camines, el Zócalo apeste a miados, esté lleno de basura y que el turismo no pueda sentarse a gusto a tomar algo en los portales, porque lo acosan los vendedores", manifestó Virginia.

Lamentó que los ciudadanos, además de la indiferencia que muestran a lo que ocurre, también contribuyan a que esto suceda.

"Nos falta amor a Oaxaca, a la tierra que nos ha dado tanto; la basura no nace sola, somos los mismos pobladores quienes la generamos; ahora las familias de aquí nos vamos a El Llano, otro espacio que ya está en serio riesgo porque no lo cuidamos", indicó.

De su lado, Dolores Cruz no sólo se quejó, sino exigió a las autoridades que ya tomen cartas en el asunto.

"¿De verdad habrá alguien que piense que Oaxaca tiene buena imagen?, las autoridades dicen mucho que la ciudad está en los primeros lugares de preferencia entre el turismo, pero los ciudadanos también sabemos que los medios manejan lo que los gobernantes quieren", comentó.

Apuntó que los bloqueos, manifestaciones y plantones, como el que ocupa el portal del Palacio de Gobierno y la calle de Flores Magón, no solo dañan la imagen de la ciudad, sino envían un mensaje de debilidad de los gobiernos que no resuelven y devuelven a esa gente a su casa.

"Sume la basura que dejan botada en el Zócalo, un lugar que era tan hermoso; ahora, ni los barrenderos hacen su trabajo completo, ahí amontonan todo, donde antes era bonito y qué decir de las pintas en las paredes de edificios hermosos; así que no podemos presumir de buena imagen, las autoridades se deben poner a trabajar", concluyó.

Y a pesar de todo, turismo ama a Oaxaca

Arturo procede de la Ciudad de México, vino de visita y aunque cuestiona la suciedad, para él Oaxaca es un estado que todo mundo debe amar.

"Su gente, comida y lugares son hermosos; lo demás, aunque daña la imagen, difícilmente se resolverá si sus autoridades no actúan, pero eso pasa en todas partes", declaró.

Andrés, por su lado, llegó por tercera ocasión desde Texas y dijo que cada vez encuentra peor a la ciudad; sin embargo, es mucho más su aprecio por la cultura y gastronomía de Oaxaca, que quizá vuelva una vez más.