Tío Yim: un retrato familiar

Jaime Martínez Luna. La figura del padre ausente cobra matices inesperados en una familia prendada por las palabras, la música y las ideas.

El manifiesto de la premisa de Tío Yim --"Somos la familia de Jaime Martínez Luna, filósofo y músico zapoteco. Después de 15 años de fiesta intensa y distancia, nos volvemos a encontrar para hacer esta canción"--, es reforzada por la cineasta Luna Marán. En entrevista, la directora y productora originaria de Guelatao, habla de este documental en el que desvela dos décadas de trabajo en un filme sobre su padre.

La película que ahora gira con Ambulante y que llegará a Oaxaca el próximo mes, tiene su génesis 20 años atrás, aunque ya aterrizada como documental hace siete años: "Puedo decirte que desde los 12 años, con el trabajo de fotografía que estaba haciendo entonces en Guelatao, comencé a hacer este retrato familiar. También recurrí a material de archivo de los años 80 y 90. El documental lo he hecho desde que tengo 12 años y es mi única forma de interacción con él", revela la cineasta.

Luna Marán comparte que si bien comenzó a concebir la idea de hacer un documental sobre su padre luego de regresar de Guadalajara, donde estudió Artes Visuales, este tomó forma luego de otros procesos. Claro que se sentó a escribir un guión, también fue a eventos de industria de e hizo pitching de cine para vender su proyecto, pero llegó un momento en el que comprendió que la película debía financiarse de otra manera.

Después de desechar el guion que había escrito, hace dos años se reunió con su familia. "Ya habían pasado siete años desde que regresé a Oaxaca y desde que les dije que haría un documental, así que se preguntaban cuándo. Tío Yim es un retrato familiar, creo que se asemeja más a una videocarta, es una película participativa en la que cada miembro de mi familia se autorrepresenta, sabiendo que los estoy grabando".

Su familia, consciente de que habían vivido una experiencia particular que es necesario ser contada y compartida, se dio a este proceso. "Fue muy padre porque cuando mi papá me dijo cuál era la primera imagen que se imaginaba de la película, me di cuenta de que era la misma imagen que siempre me había imaginado yo".

El acompañamiento y complicidad de su familia le quitaron a Luna Marán el peso que traía encima de ser la autora y directora del filme: "En el proceso, mi papá me dijo lo que teníamos que grabar; mi mamá me indicó qué material de archivo necesitaba conseguir, en fin, fue colaborativa en todo momento".

Para la edición, Luna Marán recurrió a la directora Sofía Gómez Córdova, con quien ya había colaborado en Los años azules: "Sofía me dijo que quería editar, a dos manos, con Perla López. Así fue, pero sabes que la etapa de montaje es compleja porque es como la cocina, si te pasas un poco se te quema, si lo dejas crudo no sabe bien, así que encontrarle el punto es complicado, pero Sofía y Perla son buenas".

Tío Yim tuvo el financiamiento de Líneas Argumentales del Instituto Mexicano de Cinematografía para escribir, un premio de Plataforma MX para desarrollo y el premio Gabriel García Márquez para producir y editar la película. "Muchos se subieron al barco, por ejemplo, el equipo de Ojo de Agua con la digitalización, el del Laboratorio Experimental de Cine, con días de rodaje; en los últimos ocho meses conseguimos algunos co-productores para cerrar la chamba de sonido, corrección de color y demás".

El documental es una co-producción de Animal de luz, de Inna Payán; de Odín Acosta y Olivia Luengas, así como de Bruja Azul, de Sofía Gómez Córdova. Tío Yim se exhibirá en Oaxaca y en Guelatao, como parte de la Gira de Documentales Ambulante.